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Últimas investigaciones ayudará a la producción de tomate

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De la mano del INTA, la Argentina y otros 12 países secuenciaron el genoma del tomate. Potencial para el mejoramiento genético de sabor, nutrición y calidad. Ciencia.

Un grupo científico internacional, del que participó el INTA, descifró el genoma de la especie domesticada Solanum lycopersicum. El hallazgo permitirá estudiar mecanismos genéticos y moleculares determinantes de la nutrición, el sabor y la calidad de los frutos del cultivo, cuya producción nacional supera el millón de toneladas.

La información se encuentra disponible en solgenomics.net y se estima que el tomate tendría unos 45 mil genes. Sólo dos actores latinoamericanos participan en el Consorcio Internacional del Genoma del Tomate consorcio conformado por 13 países: además del INTA, un laboratorio de la universidad brasileña de Sao Pablo.

Dado que el genoma secuenciado pertenece a un cultivar tomado como modelo de estudio, que no se utiliza en la producción a campo, se pueden rescatar otros cultivares utilizados actualmente en distintas regiones del país que se destacan por su sabor y contextura, como el tomate Platense. De esta forma, el INTA comenzó a rescatar cultivares locales para poder catalogarlos en colaboración con la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo. Esto podría impactar en los costos de producción –la semilla, en su mayoría, actualmente se importa– y en la calidad del producto.

Por otra parte, el grupo lidera un proyecto de secuenciación del genoma de una especie de tomate silvestre (Solanum pennelli), que no es comestible ni utilizado para la producción convencional. Este desciframiento permitiría contar con un importante reservorio de alelos exóticos –formas alternativas del gen–, que podrían aportar características benéficas y utilizarse como fuente de diversidad para el mejoramiento a partir de, por ejemplo, cruzamientos con las especies cultivadas.

Para Carrari, “conocer la estructura genómica de los propios recursos naturales es la información más valiosa que podamos tener. No sólo es necesario conservar la variabilidad, sino también utilizarla en beneficio de la producción local”. Parte de prensa

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