Desarrolladores y pequeños contructores aseguran que el precio de las propiedades crecerá 20% en 2011.La demanda en lo que queda de este año y el próximo seguirá siendo sostenida. El mercado está dolarizado y las casas y departamentos se negocian en esa moneda.
Las previsiones de los desarrolladores inmobiliarios indican que, para fines de 2011, los valores habrán crecido hasta un 20 por ciento. Esto tiene que ver con que la demanda en lo que queda de este año y el próximo seguirá siendo sostenida, y además porque el costo de los materiales de la construcción y los salarios –dicen los empresarios– no frenarán su avance.
“La demanda se dará debido a que seguirá habiendo dólares que llegarán desde el mercado comercial; esto impulsará los precios. Pero además hay que tener en cuenta que construir es cada vez más caro. Todo esto hará que los precios de los inmuebles crezcan al menos un 20% de aquí a fines de 2011”, sostuvo Issel Kiperszmid, presidente de la empresa desarrolladora Dypsa, una de las más fuertes del mercado local.
Por su parte, Eduardo Gutiérrez, titular de Grupo Farallón, también apuesta por una suba de precios. “No se puede pensar en una baja de precios dentro de un contexto como el actual.
Lo que sí veremos, en cambio, es un encarecimiento de los departamentos”, dijo el empresario. Martín Rodríguez Etcheto, director ejecutivo de Creaurban, afirman en el sector, los costos de construcción en la Argentina están entre un 20% y un 25% por encima de los valores que se manejan, por ejemplo, en Brasil o Chile.
Pero el crecimiento de los valores del metro cuadrado no sería el único efecto provocado por los costos cada vez más caros que afronta la construcción.
Kiperszmid cree que se comenzará a ver una reestructuración del mercado inmobiliario. “Este año va a cerrar con unos 7,5 millones de m2 permisados, en tanto que en 2011 se alcanzarán los 8 millones. Luego la actividad se va a estancar en esos niveles; las perspectivas de rentabilidad para seguir construyendo son cada vez más chicas. De hecho, ya los márgenes de ganancias son muy escasos, e incluso muchas veces no existen”, afirmó el empresario.
Los especialistas sostienen que ese achicamiento del mercado desembocará en forma irremediable en la desaparición de aquellas empresas constructoras que no se sepan amoldar a la nueva realidad.
Esto se traduce en la necesidad que tendrán las compañías del sector de dedicarse casi en forma exclusiva a atender las necesidades de segmentos específicos. “Por ejemplo, nosotros estamos debutando en áreas como los centros comerciales y hotelería, donde posiblemente centremos nuestro accionar, sin descuidar las viviendas”, marcó Kiperszmid.
Fuente: cronista.com









