La cosecha cubrió 17 millones de hectáreas, y el área remanente se concentra en mayor medida sobre las provincias norteñas, área en la que aún restan trillar más de un millón de hectáreas.
No obstante, el norte de La Pampa y el oeste de Buenos Aires además de la Cuenca del Salado, lograron concluir la cosecha con rendimientos que superan en 1550 kilos por hectárea y 2.300 kilos respectivamente sobre los promedios finales alcanzados durante el ciclo 2008-2009.
El centro-este entrerriano, con un 99 por ciento del área apta ya cosechada, no pudo culminar las recolecciones pendientes debido a las precipitaciones registradas en la provincia.
"A nivel nacional el área remanente se concentra en mayor medida sobre las provincias norteñas, donde aún resta trillar más de 1,3 millones de hectáreas", se explicó. Un 64 por ciento de esa superficie corresponde a la región NEA, donde la trilla se encuentra detenida desde hace más de siete días debido a la inestabilidad climática.
El NOA es la única región que marcó los significativos progresos en cosecha gracias a las favorables condiciones climáticas. Por este motivo, la recolección nacional de soja solamente ha podido avanzar un 1,5% en una semana, "alcanzando a cubrir de esta forma el 91,2% del área apta.
Además, "luego de haberse recolectado más de 17 millones de hectáreas, el rinde medio nacional continúa marcando un lento e ininterrumpido retroceso, situándose en 3000 kilos por hectárea", se agregó. Los especialistas aguardan que el rinde se ubique hacia finales del ciclo 2009-2010 por debajo del récord histórico de 2980 kilos por hectárea alcanzado durante la campaña 2006-2007.
Por otra parte, el volumen acumulado al presente informe asciende a más de 51 millones de toneladas, un 93% de las 54.8 millones proyectadas hacia el final de la campaña en curso.
Altos rendimientos en el trigo 2010-2011
La Asociación Civil Fertilizar, que promueve el uso responsable de la fertilización de cultivos y praderas, estimó que en esta campaña, a diferencia de las anteriores, se podrían lograr altos rendimientos en trigo. La entidad consideró que los suelos han recuperado en la mayoría de las regiones productivas la humedad de su perfil de suelo. De este modo, el insumo "agua" queda para esta campaña fuera de los factores limitantes, como lo ocurrió en la anterior. Además en la asociación estiman que la relación insumo-producto (I/P), si se consideran los valores actuales, presenta una relación favorable.
Sin embargo, con los buenos rendimientos que se están registrando en soja y maíz, es esperable que los suelos tengan un menor contenido de nutrientes disponible que el año anterior, según opiniones registradas este viernes por un matutino cordobés.
El nitrógeno (N) y el fósforo (P) son los nutrientes que con mayor frecuencia limitan el rendimiento del trigo. Sin embargo, en las últimas décadas, la intensificación de la agricultura, sumada a la falta de reposición de azufre vía fertilizantes, han generado una disminución en la disponibilidad de este último en los suelos. El enfoque actual de la fertilización es el balance de nutrientes dentro de la rotación de cultivos, el más usual es "trigo-soja", indicaron los especialistas.









