Alimentos, bebidas y artículos de limpieza de empresas multinacionales se ajustaron al clima recesivo mundial para no perder consumidores. Las argentinas imitaron el nivel de ofertas, empujadas por la presión del secretario de Comercio. Empresas nacionales y filiales locales de multinacionales rebajaron hasta un 25% el valor de un puñado de productos a fin de evitar que los consumidores dejen de comprarlos mientras dure la crisis global. Mientras en Europa y en los Estados Unidos los productos se abaratan naturalmente frente a la estrepitosa caída del consumo, aquí los precios de los artículos de primera necesidad suben gracias a la inflación. En línea con lo que ya se hizo en otros países, Coca-Cola, Kimberly Clark, McDonald’s, Burger King y Unilever redujeron los valores de alimentos, bebidas y artículos de limpieza. Las argentinas SanCor, Arcor y Molinos Río de la Plata imitaron esas acciones comerciales, aunque no de manera espontánea. El secretario de Comercio, Guillermo Moreno, presionó para que algunos precios cayeran entre un 15% y un 20%, principalmente, en supermercados.
La sede local de la principal marca de gaseosa del mundo abrió el juego, redujo un 16% el valor de su producto más demandado: la Coca-Cola envasada en botella de vidrio de 237 centímetros cúbicos, que pasó de costar $2,37 a 2 pesos. Como refuerzo, la estadounidense relanzó en el país su línea de recipientes retornables con descuentos de hasta un 50% en comparación con los descartables.
“Tratamos de asegurarles a los consumidores el acceso a nuestros productos. Incrementamos la variedad de gaseosas envasadas en botellas retornables de 1,25, 1,50 y 2,50 litros y de las versiones individuales de 350 y 200 centímetros cúbicos de Sprite, Fanta, Quatro o cualquier otra bebida de la empresa. Las botellas de 1,25 litros se conseguirán a $2,50 en el canal tradicional (supermercados, autoservicios y almacenes barriales)”, dijo a Crítica de la Argentina Silvina Bianco, gerente de asuntos públicos y comunicaciones de Coca-Cola.









