El sector productor de alimentos en la Argentina, supuesto beneficiario del cierre de las importaciones que alienta el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, advirtió que son mucho más los riesgos que las ventajas de trabar el ingreso de productos del extranjero, ya que se expone a la Argentina a sufrir restricciones semejantes.
Moreno les ordenó a los supermercados dejar de importar productos de los que hay stock en la Argentina, en una decisión polémica que, para distintos sectores empresarios, podría determinar el cierre de mercados externos para productos argentinos y aún empujar más la inflación.
"Copal sostiene firmemente la necesidad de que toda medida de política comercial respete los criterios de los tratados internacionales de los que Argentina es parte, ya que es una de las garantías necesarias para evitar represalias en el comercio mundial", señaló un comunicado de la cámara que agrupa a la industria alimenticia local.
Para fundamentar su posición y dar crédito a su advertencia, la Copal apuntó que en 2009 se exportaron alimentos por US$ 22 mil millones, mientras que las compras no llegaron a 1.000 millones.
En rigor, la mayor parte de los productos importados no se producen en el país, o al menos no en cantidades suficientes. Es el caso de la banana, el kiwi, el cacao, el café y la carne porcina.
Por otra parte, el gobierno, al ordenar a los supermercados que detengan desde el mes próximo sus importaciones alimentarias, habló del jamón crudo español, las pastas italianas y algunos enlatados, es decir, de productos que compiten en el segmento de ingresos más altos.
En los últimos días, y en base a cada caso, representantes del supermercadismo negociaron en Comercio Interior una serie de excepciones lógicas, porque tampoco hay producción local. Verbigracia: palmitos, ananá, atún y hasta el choclo dulce ya forman parte de esa nómina.
Embajadores de la UE analizarán el tema
Por otra parte, según trascendió este martes, representantes diplomáticos de países europeos analizan realizar el próximo jueves 13 de mayo una cumbre donde discutirán la postura que tendrán ante esta medida. La misma sería oficial y unificada.
Países como España e Italia son fuertes exportadores de alimentos a la Argentina y son los que impulsarían el cónclave ya que las restricciones, en medio de inestabilidad económica que atraviesa Europa, constituyen una pésima señal.
Los artículos importados sólo representan cerca de un 3% de los productos en góndolas de los supermercados, aunque su incidencia varía de acuerdo con las cadenas y su ubicación en el país, cuanto más grandes y mas cerca de la Capital se encuentren, mayor presencia de artículos importados tienen.
Para los empresarios, el principal problema es que si la Argentina adopta esa medida podría violar acuerdos sobre libre comercio suscriptos en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Inquietud de Brasil
Ivan Ramalho, secretario ejecutivo del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, se enteró a su paso por Buenos Aires, por la prensa, del freno argentino a la importación de alimentos y, en medio de la reunión mensual de monitoreo del comercio bilateral, le preguntó al secretario de Industria argentino, Eduardo Bianchi, sobre el alcance de la medida.
Pero su colega argentino le habría respondido, según medios periodísticos, que "el tema no está en mi jurisdicción" añadiendo que "no bien consiga los detalles te voy a enviar la información".
La relación con Brasil ha experimentado en los últimos años frecuentes tensiones comerciales.
"A pesar de ser apenas rumores, le expresamos nuestra preocupación al secretario Bianchi", dijo el funcionario brasileño a la agencia brasileña Estado, que consignó también la inquietud de los empresarios de ese país.









