
Las acciones de empresas petroleras y bancos, acusaron el impacto ante los rumores y perdieron más del 2%.
Crecientes versiones sobre una eventual reestatización de la empresa YPF provocaron ayer que se desplomaran las acciones de la petrolera en la Bolsa de Comercio porteña, donde cayeron más del 10 por ciento, e intensificaron el debate acerca del futuro de la compañía.
Actores de la industria deslizaron que el Gobierno, con su reciente embestida contra las petroleras, podría estar preparando el terreno para impulsar la nacionalización de la firma, privatizada por el ex mandatario Carlos Menem y controlada desde 1999 por la española Repsol. En este contexto, los papeles de YPF (por Yacimientos Petrolíferos Fiscales), se derrumbaron 10,627 por ciento, para cerrar la jornada a 164 pesos por acción en el panel principal del Mercado de Valores (MerVal). De este modo, la Bolsa reaccionó de manera negativa a las versiones sobre una posible reestatización de la empresa, mientras crece la discusión tanto dentro como fuera del sector petrolero acerca de los planes del Gobierno de Cristina Kirchner con respecto a la compañía.
YPF, la principal empresa de hidrocarburos de la Argentina, lidera el mercado nacional de naftas y gasoil con una participación del 54,3 y del 58,9 por ciento, según datos de la consultora IES (Investigaciones Económicas Sociales).
Desde mayo de 2011, el paquete accionario de la compañía está compuesto por Repsol (58,23 por ciento), el Grupo Petersen que encabeza el empresario argentino Enrique Eskenazi (25,46%) y una serie de inversores del mercado (16,34%).
La relación cada vez más tensa que existe entre el Gobierno y Eskenazi (considerado en otros tiempos como un “socio” de la Casa Rosada) también alimenta los rumores sobre la posibilidad de que YPF regrese a manos estatales, como ocurrió -por ejemplo- con Aerolíneas Argentinas y Austral en 2008. Las acciones líderes de la Bolsa de Comercio iniciaron ayer la semana con una caída del 2,14%, en un escenario que acusó el mal contexto internacional, ante las dilaciones en la resolución de la crisis europea y los conflictos de índole local, que impactaron en el precio.
Fuente: eltribuno.com









