La fruticultura valletana, aún con precios internacionales que crecieron en los últimos años, viene perdiendo competitividad como consecuencia del aumento de los costos internos y un tipo de cambio retrasado, sostiene la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados.
Después de un cuatro intermedio, volvieron a fracasar las tratativas para acordar un encuentro con la Presidente de la Nacíón, explican en la CAFI.
Los productores sostienen que “en 2002 había que exportar 29 cajas de fruta para pagar el salario promedio del sector, pero hoy hay que exportar 62 cajas, y eso es así, aún sin contemplar la actualización de salarios de este año, que todavía no tiene definiciones, con lo cual el escenario será aún más complejo”.
A lo largo del año, las entidades del sector vinieron manteniendo reuniones con los Ministerios de Agricultura, Trabajo y Economía para solicitar medidas ante esta realidad, fundamentalmente teniendo en cuenta que la fruticultura de manzanas y peras paga anualmente de impuestos alrededor de $800 millones y que ante un escenario de riesgo para la actividad sería necesario buscar allí el apoyo económico necesario mediante la devolución de una parte de esos impuestos con distintas medidas.
Frente a este panorama, aún no ha podido empezar la cosecha de la pera williams, emblema de la exportación frutícola de pepita argentina (la Argentina es el principal exportador mundial de peras), los reclamos sectoriales han llevado a que productores enrolados en las cámaras que los representan cortaron las rutas de la región, en reclamo de medidas del gobierno nacional”.
Fuente: infobae.com









