Economistas y la Federación Económica de Tucumán (FET) reconocen que el Ejecutivo impulsó los salarios y el consumo. Especialistas advierten que los cambios tributarios se debieron a la necesidad oficial de contar con más fondos.
El paquete de subas dispuesto y avalado por el Ejecutivo provincial obliga a una planificación en el inicio del nuevo año y requiere entre los contribuyentes y usuarios un replanteo de sus economías comercial y familiar.
El Gobierno afianza su plan tributario a través de las modificaciones de la ley impositiva y del Código Tributario, aprobadas en diciembre por la Legislatura, resultantes del aval de la mayoría oficialista. También dispone incrementos en los servicios de agua y cloacas y energía eléctrica.
Los economistas reconocen que el Estado tiene la facultad legal de regular el régimen impositivo porque está dentro del Derecho Tributario, y debe manifestarse a través de una Ley para adquirir, a su vez, el principio de legalidad. El Poder Legislativo forma parte de ese último proceso. Pero también dejan en claro que el aumento de los impuestos que define el Gobierno "deriva de la necesidad de recursos para atender las erogaciones estipuladas en el presupuesto".
"En otras palabras, a mayor gasto o previsión de menor actividad, será mayor la presión fiscal, a menos que la actividad económica crezca en igual proporción, ya que la presión tributaria se mide relacionando la recaudación tributaria con el PBI (Producto Bruto Interno)", dice Daniel Abad, director del Centro de Estudio Económicos y Sociales del NOA. Si se vuelca al escenario práctico, explica el economista, ese régimen tributario se traduce en asfixia para los contribuyentes, en el "pago cada vez mayor de impuestos".
La visión de Luis Comba, del Estudio Comba, no difiere mucho con la de su par, aunque recalca, en particular, que el incremento de los impuestos indirectos, como Ingresos Brutos y al Sello, "transforma al Estado en socio que nunca soporta las pérdidas, traba la actividad económica y es nocivo para la economía".
"Existieron compromisos provinciales firmados para derogar ambos gravámenes. No solo no se ha hecho sino que se ha venido incrementado la carga tributaria en este aspecto, lo que se produce no sólo con aumento de alícuotas, sino también cambiando la estructura de la base imponible o eliminando exenciones, afirmó Comba.
Se encuadran en el sistema fiscal diferentes formas de aumentar impuestos, desde un incremento, justamente, de las alícuotas, pasando por la ampliación o aumento de la base imponible -incremento de la valuación- hasta la eliminación de exenciones, entre otras, aclararon los especialistas.
En esa línea, el titular de la Federación Económica de Tucumán (FET), Raúl Robin, reconoció los incrementos salariales y del consumo resaltados por Alperovich; sin embargo, aclaró que esa capacidad "obligó" a incrementar también los costos internos en las pequeñas y medianas empresas.
El directivo destacó que un reajuste de la alícuota generaría mayor presión tributaria.
Fuente: lagaceta.com








