La presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunciará hoy la agenda digital, una estrategia para impulsar la inserción de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en la sociedad. La jefa de Estado encabezará a las 19.00 en la Casa de Gobierno la presentación de este plan, uno de los más esperados y reclamados por el sector de las TIC.
La agenda digital estuvo en proceso de discusión desde hace casi dos años dentro del Poder Ejecutivo y con las cámaras empresarias del sector tecnológico, la academia y algunas organizaciones de la sociedad civil.
En el acto, en el Salón de la Mujer de la Casa de Gobierno, estarán presentes el Jefe de Gabinete, Sergio Massa; el Secretario de Gabinete y Gestión Pública, Juan Manuel Abal Medina, científicos, académicos y representantes del sector privado.
La Agenda Digital Argentina, tal el nombre oficial, es un "plan de mirada federal, promovido por el Gobierno Nacional, que se propone dar direccionalidad estratégica al uso y aplicación de las TIC para generar mayor inclusión y fomentar el desarrollo".
El documento de la agenda, que construido en colaboración con las cámaras empresarias del sector, el ámbito científico académico y organizaciones de la sociedad civil , será "ahora sometido al debate y enriquecimiento con la participación de otras organizaciones y sectores, y con la invitación a los Poderes Legislativo y Judicial, a las provincias, a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a los municipios, a integrarse al Grupo de Trabajo Multisectorial que se crea para ello", informaron voceros oficiales.
La visión del plan se concibe "a partir de la persona como centro de la Sociedad de la Información y del Conocimiento, orientada al desarrollo a través del acceso universal a los beneficios de la Sociedad de la Información y el uso de las TIC para la mejora de la calidad de vida, la generación y transformación de los servicios que impulsen la competitividad, la igualdad de oportunidades, la inclusión social, la democratización de la información y del conocimiento y su producción, enriqueciendo al mismo tiempo la identidad cultural del país".
En este sentido, Abal Medina sostuvo que "con esta iniciativa se busca contribuir a una mayor y mejor participación de nuestro país en la Sociedad de la Información, disminuir las asimetrías en el acceso a las TIC, y promover el aumento de la inversión estratégica en la infraestructura correspondiente, a la vez que se profundizan los éxitos alcanzados con el Plan Nacional de Gobierno Electrónico implementado por el Decreto 378/2005".
La agenda digital, según el gobierno, "es una política de Estado, consensuada por los múltiples actores sociales y políticos participantes, apuntando a su perdurabilidad y estableciendo una estrategia de trabajo a largo plazo sobre la cuestión que promueva en nuestro país una Sociedad de la Información y el Conocimiento orientada al desarrollo integral, social, político, económico y humano en la Argentina".
Las cinco áreas de acción son: Infraestructura y Conectividad; Contenidos y Aplicaciones; Capital Humano (o capacidades/talentos humanos); Financiamiento y sostenibilidad; y Marco Legal; y los seis lineamientos estratégicos sectoriales en los que se estructura son: a. Gobierno (que incluye Educación, Justicia, Salud, Seguridad, además de los servicios y aplicaciones transversales); b. Sector Productivo; c. Sector de TIC; d. Investigación e Innovación; e. Previsibilidad Ambiental y f. Sociedad Civil.
Desde el gobierno explicaron durante ese proceso de discusión que la agenda es un “plan estratégico digital del país”. El subsecretario de Tecnologías de Gestión, Nicolás Trotta, señaló durante el XXI Congreso Nacional de Informática y Comunicaciones USUARIA, uno de los principales foros anuales del sector tecnológico, que es una “visión del plan estratégico del uso de las TIC”, que se coordina desde la Oficina Nacional de Tecnologías de la Información (ONTI), que dirige Elida Rodríguez.
En ese marco, la agenda digital definirá la estrategia para posicionar a la Argentina en la sociedad del conocimiento. También definirá prioridades y acuerdos público-privados y privados entre sí, que apuntan a responder a las necesidades que ven las asociaciones civiles.
Los objetivos de este plan son, de acuerdo a lo expresado en aquella ocasión por Trotta, la reducción de la brecha digital, el aumento de la inversión estratégica en infraestructura y la ruptura de “asimetrías en el acceso” a las TIC.
Incluye también una demanda del sector privado: la formación de trabajadores y profesionales para el sector tecnológico. Trotta dijo al respecto que la agenda digital mencionará “cómo logramos la formación de recursos humanos en el área, algo muy demandado y que es un cuello de botella”.
Rodríguez afirmó, por su lado, que la agenda digital es “una estrategia nacional integral para promover el desarrollo de la sociedad de la información y del conocimiento”, que requiere para llevarse a cabo que sea definida como “política de Estado”, para que no sufra los vaivenes políticos.
La discusión se realizó por círculos concéntricos, detalló: primero en el Estado, con la intervención de los ministerios de Ciencia y Tecnología, Economía, Educación, Relaciones Exteriores y Trabajo, que consensuaron su propia idea sobre el tema. Luego se amplió el debate a las ONG y la academia y finalmente con el sector privado.
El proceso de discusión se derivó luego en una etapa del trabajo en comisiones para producir un documento base, que sería el que anunciará mañana la Presidenta (en la foto inferior, junto a empresarios de empresas de software y hardware como Microsoft, Oracle, Sun e IBM).
La jefa de Estado presentará la agenda luego de varios meses durante los cuales las cámaras que agrupan a las empresas de software y servicios informáticos, de telecomunicaciones y proveedoras de acceso a Internet y ONG salieran en público a meterle presión al Gobierno nacional para que acelere este lanzamiento (ver notas relacionadas al final).
El debate por la agenda digital entre el Gobierno y organizaciones empresarias, académicas y de la sociedad fue llevado a cabo en forma privada, sin audiencias públicas o difusión de documentos relativos a este tema por parte de la administración Kirchner.









