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Jack Ma, el hombre que construyó un imperio tras “mil y un errores”

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Comenzó desde cero, desde un departamento en el que logró reunir algunos pocos entusiastas que lo apoyaran y financiaran su idea y con solo 20 dolares por mes: hacer comercio electrónico. Nadie vio el potencial en su idea, salvo él. Hoy Alibaba vale 264.000 millones de dólares y tiene unos 450 millones de clientes. 

Su éxito llego a contarse en libros. “Hoy hay muchos libros que hablan de Alibaba, aunque no creo que la mayoría entienda en realidad de qué se trata”, dijo este martes en su conferencia, en su primera visita a la Argentina. “Si yo tuviera que escribir un libro sobre mi empresa, le pondría ‘Los mil y un errores de Alibaba'”.

 Hace 18 años, el comercio electrónico parecía una quimera, a nadie se le hubiera ocurrido que el cliente no se desplazara de su casa para hacer sus compras. Hoy no solo compran desde una computadora, sino que 200 millones de personas realizan transacciones diariamente a través de sus celulares por Alibaba.

Ma dijo haber cometido “mil y un errores” (Nicolás Stulberg)

Ma confesó que reunir el capital inicial fue difícil en los primeros años. “Nadie confiaba en mí. Muchos me preguntan ‘¿cómo pudiste encontrar 18 fundadores?’. En realidad, no éramos excelentes. Más bien, todo lo contrario”, aseguró.

El escepticismo inicial llegó hasta tal punto que un artículo periodístico sostuvo, en 2004, que el éxito de Alibaba era tan improbable como llevar un millón de piedras a la cima del Himalaya. “Trabajábamos insistentemente, pero cometíamos demasiados errores. Al principio, casi que contratábamos a cualquier que caminara bien porque nadie confiaba en nosotros”, dijo entre risas.

 Ganaba solo 20 dólares. Su ambición lo hacía ver más allá. “Odiaba a Bill Gates y a esos tipos antes” porque estaban en una posición que él pretendía ocupar. Entonces vio un vacío donde nadie lo había notado. Una necesidad no cubierta. “La oportunidad para los emprendedores es donde hay una queja”, sostuvo. Él capitalizó esa queja como nadie. El comercio electrónico, un mercado hasta entonces inexplorado, salvo por eBay.

A los pocos años de iniciada su empresa, en 2003, competían con eBay. A Jack Ma le dijeron que debía leer un libro sobre su competidor, para saber cómo trabajaban, para conocerlo. “Lo leí y lo tiré al tacho de basura. Algún día habrá que pedirle a eBay que aprenda de nosotros, pensé”.

De acuerdo a su filosofía, nadie es un experto en un área hasta que no la explora en profundidad. Todos, en algún momento, pueden serlo. “Si empezamos ahora, seremos unos expertos en comercio electrónico dentro de 30 años”, imaginó. “Hay creer en lo que uno siente y ofrecer un buen servicio a los clientes. No hay otra forma”, afirmó.

Al principio nadie creía en él

Jack Ma repite como un mantra que no hay que contratar a los mejores empleados, sino a los correctos. Eso lo aprendió después de cometer “los mil y un errores” que dice haber cometido en el proceso. Al mismo tiempo, lo acompaña en sus espaldas una frase propia que grafica su personalidad. “Nunca te rindas. Hoy es difícil, mañana será más complicado, pero después saldrá el sol”.

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