Las pérdidas han sido casi totales por lo que no se contrató a los trabajadores temporarios como todos los años.
En la plaza de Embarcación, pasado el mediodía, decenas de personas se convocan alrededor de un fuego. Están haciendo mate cocido. Hay una pancarta que cuelga entre árbol y árbol. “El trabajo dignifica.
La desocupación somete”, dice. Son desocupados. Una bomba de estruendo cae cerca de un banco donde hay dos mujeres y una pequeña que no son del grupo. Después del susto y el estallido se paran y se retiran. “Queremos trabajo para dejar de vivir en la pobreza. No pedimos planes sociales, sino trabajo, que es lo que nos puede dar una mejor calidad de vida”, dijo Ariel, el representante. “La mayoría de los que están acá trabajaba en el campo y hoy no saben qué es lo que van a hacer”, agregó. Cuando El Tribuno pidió que levanten la mano quiénes habían perdido su empleo por la sequía, más de 20 personas lo hicieron. De 10 productores consultados, todos habían tenido que despedir gente, en general, al 50% de sus empleados.
Embarcación era, hasta esta cosecha, líder mundial en la variedad del poroto alubia. Es el principal exportador del planeta. Su calidad es tan reconocida, que toda la producción se vende cuando llega la cosecha, salvo las semillas que quedarán para la próxima siembra. Hay compradores de África del Norte, China, España, Italia, Francia, Portugal y Bélgica. Los productores norteños tienen de competidores a los Estados Unidos y a Canadá. Los porotos de primera calidad que nacen en Embarcación son demandados también por las familias de Argelia, Líbano, Marruecos, Kuwait, Arabia Saudita, Emiratos Árabes y Jordania, ya que es muy popular en sus dietas. Además, Salta es la principal productora nacional de poroto, con cerca del 80% de la producción total del país.
Pero la provincia está atravesando una de las sequías más importantes de hace varias décadas y por segundo año consecutivo. Esto ocasionó pérdidas millonarias en los productores, pero lo que es más preocupante, ya se siente en el norte una verdadera ola de despidos y todos temen una crisis social. Es que, según los productores consultados, hasta diciembre el campo prácticamente no tomará mano de obra en la región. “En 35 años pasaron muchas sequías, aunque nunca como esta, donde las pérdidas son prácticamente totales. Pero lo más preocupante son los despidos, ni en las peores épocas habíamos vivido algo así. No tenemos trabajo para ofrecerle a la gente, que muchos de ellos se fueron formando en un oficio en estos campos. Es desgarrador”, dijo Carlos Antonio Jaldo.
“No hay poroto y por lo tanto no se convocará a los 15 mil trabajadores transitorios que se ocupan para la tarea manual”, opinó Ignacio García del Río, presidente de Asociación de Productores de Granos del Norte (Prograno). Según el dirigente, “hoy más del 15% de los trabajadores de planta permanente ya recibió el telegrama de despido”. Además, precisó que el impacto en “la desocupación es mayor si se tiene en cuenta que el sector que industrializa el grano”.
Efectivamente, muchas plantas procesadoras de poroto directamente no abrieron sus puertas para trabajar el grano de esta cosecha. Eso es lo que le pasó a René Macedo, también productor en Embarcación, donde dejó de contratar a 60 personas por primera vez desde el nacimiento de su industria familiar. El procesamiento empieza con la limpieza del poroto, el abrillantado, la clasificación y termina en el envasado. Todo se realiza, en su totalidad, en laprovincia. En Salta hay al menos 36 plantas, ubicadas principalmente en Rosario de la Frontera, donde también se procesan porotos de otras provincias.
La sequía histórica para Salta
Según Confederaciones Rurales Argentinas, “en el interior ya se advierte que sin ayuda financiera no se podrá volver a sembrar, que este año será imposible cumplir con las obligaciones tributarias y que Salta perderá productores si la situación no cambia”. Para la Asociación de Productores de Granos del Norte (Prograno) las pérdidas no suman menos de $3.300 millones.
La información fue avalada indirectamente de manera oficial. La semana pasada, el ministro de Trabajo de Salta, Eduardo Costello, “gestionó ante el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación la ejecución del Programa de Sostenimiento del Empleo por Contingencias Climáticas”. Según el parte de prensa “Tomada se comprometió a tomar todas las medidas administrativas necesarias para la pronta ejecución en Salta de este programa que está especialmente dirigido a trabajadores permanentes, transitorios y contratistas de empresas agrarias y agroindustriales en las zonas declaradas en emergencia agropecuaria”. Son para “menguar los efectos negativos del fenómeno climático”.
Aunque no explica cómo, desde la cartera de Trabajo informaron que “asegura el sostenimiento de los puestos de trabajo y otorga a las empresas un descuento en la suma que paga como salario al trabajador de la suma que éste percibe como beneficiario del programa de empleo durante el plazo fijado. Se evita despidos y suspensiones de trabajadores”.
Fuente: Robustiano Pinedo (El Tribuno)








