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El Gobierno contaría con $ 30.000 millones para gastos discrecionales en el 2012

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De acuerdo a las estimaciones de la consultora Abeceb, el gasto ascendería el año próximo a los $ 601.638 millones, mientras que  los ingresos alcanzarían los $ 566.884 millones.

El resultado primario sería positivo en cerca de $ 12.400 millones y el financiero arrojaría un rojo en torno a los $34.750 millones, lejos de los guarismos de $ 51.339M y $ 4.186M de superávit  planteado en el Presupuesto. Para 2012 no habría en reacomodamiento en el sistema tarifario, de acuerdo a los números que se desprenden del Presupuesto.
 
Lo que vale destacar
El Presupuesto 2012 enviado recientemente al Congreso no ha mostrado grandes novedades. Los puntos más salientes y que se han venido repitiendo a lo largo de los últimos años son: 
 
La subestimación de los ingresos y gastos, la incorporación de  nuevos gastos bajo la línea y la previsión de hacer un nuevo uso de reservas para el pago de servicio de deuda de tenedores privados se repetirán para el año próximo. 
 
Sin embargo puede advertirse dos diferencias importantes respecto al pasado. En el Presupuesto enviado al Congreso se proyecta un avance en la tasa de crecimiento de los ingresos que estará  casi 4 puntos porcentuales por encima del ritmo de las erogaciones. A su vez, no se advierte que haya grandes cambios en materia de política tarifaria energética.
 
Vuelven a subestimarse ingresos y gastos, dando margen para el uso de fondos discrecionales
 
El presupuesto proyecta una desaceleración de la tasa de crecimiento tanto de los gastos como de los recursos. Si bien habrá una merma en la tasa de expansión, la misma no será de la magnitud planteada. 
 
Según estimaciones propias el gasto ascendería el año próximo a los $ 601.638 millones, mientras que  los ingresos alcanzarían los $ 566.884 millones. Con ello, el resultado primario sería positivo en cerca de $ 12.400 millones y el financiero arrojaría un rojo en torno a los $34.750 millones, lejos de los guarismos de $ 51.339M y $ 4.186M de superávit  planteado en el Presupuesto.
 
Es sabido que la subestimación de recursos (que está fundamentalmente atada a la baja inflación estimada en el proyecto de ley) da lugar al uso discrecional de los excedentes. Por ello y en base a las subestimaciones en el Presupuesto los excedentes para gastos discrecionales con los que podría contar el Gobierno el año próximo superarían los $30.000 millones. 
 
Cabe destacar de todos modos que incluso si no estuvieran subestimados los ingresos, el uso de los  superpoderes, el exceso de DNUs y de Decisiones Administrativas habilitaría al Ejecutivo a disponer de recursos sin la previa autorización del Congreso.
 
Pensemos en lo ocurrido durante este año. Por la falta de consenso, el Presupuesto no fue aprobado, con lo cual tal como lo indica la ley, durante el año en curso rigió el presupuesto aprobado para 2010. En enero de 2011 se firmó un decreto con reasignación de partidas del presupuesto 2010, pero con un monto de gasto superior al presentado en el propio proyecto de presupuesto de 2011. En particular, el proyecto planteaba un gasto público que ascendería a los $372.912 pero en el mes de enero del corriente año, el decreto dispuso que el monto rondaría los $391.696 millones: esto es unos $18.784 millones más.
 
Por otra parte en los meses de julio y septiembre hubo 2 decisiones administrativas que ampliaron el crédito en poco más de $12.000 millones. De todas formas la  subestimación en el Presupuesto es algo que se ha se repetido a lo largo de los últimos 8 años y medio de Gobierno. Durante este periodo se llegó a incrementar el crédito del Presupuesto un 20,6% en promedio anual, situación que se profundiza en los últimos cinco años en cuales las modificaciones presupuestarias promediaron el 24,5%  de suba anual (sin contabilizar el 2009).
 
Modificaciones presupuestarias
 
Este año se espera que se repita lo que viene sucediendo en los últimos años. El proyecto de Presupuesto 2012 advierte que las erogaciones crecerán sólo a un 18,9%, cuando vienen avanzando al 33,6% en lo que va del año, en tanto que en los 2 últimos meses señalaron una importante aceleración: específicamente en julio aumentaron cerca de un 35,3% y en agosto superaron el 40%.
 
Según las cifras publicadas todas las partidas del gasto aportarían a la merma en el ritmo de crecimiento. En remuneraciones sólo se tienen en cuenta los incrementos otorgados en 2011 y no se contemplan aumentos para 2012. Por su parte, las prestaciones a la seguridad social, si bien estipulan la movilidad jubilatoria otorgada este año y la que se daría en el 2012, se subestiman como consecuencia de una recaudación y un alza de salarios también subvalorados.
 
Por su parte en las transferencias corrientes se presentan 2 grandes rubros: los subsidios sociales y los destinados a sectores económicos. En el primer caso sobresale la Asignación Universal por Hijo, que desde su creación, en el 2009, ha ganado peso. 
 
En cuanto a los subsidios a sectores económicos el proyecto señala que el incremento que se proyecta en las transferencias a empresas privadas se explica principalmente por los recursos destinados al sostenimiento de tarifas, en particular a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA. Pero para ello se dispone de un alza de sólo un 8,2% en las transferencias a Empresas Privadas. 
 
Sólo en el acumulado al mes de agosto los números dan cuenta de que los subsidios totales superan los $50.000 millones y que los destinados a ENARSA y CAMMESA se llevan casi el 50% de ese monto, en tanto que la ejecución del crédito vigente alcanza prácticamente el 100%. Por ello en la medida que el objetivo sea sostener el crecimiento que se ha experimentado a lo largo de estos años, los subsidios hacia los sectores de la economía seguirán avanzando con fuerza, con la tasa de variación al 8% planteada en el Presupuesto parecería ser baja.
 
Las necesidades de financiamiento
 
En lo que hace al financiamiento, el faltante estaría en torno a los U$S 8.000 millones. ¿Ahora bien, por dónde vendrá el ajuste? La alternativa que se imponía era la de realizar un reacomodamiento en  las tarifas, pero esta posibilidad no aparece como política de base dentro del Presupuesto, aunque de cualquiera manera no debe descartarse. 
 
Mientras tanto la pregunta que surge es si se volverá a recurrir a los mercados de deuda o si el Gobierno encontrará alguna nueva “caja” de recursos extraordinarios (obras sociales, seguros, ART). Hoy la  ANSES y el BCRA nuevamente aparecen como los dos grandes financistas del Tesoro, en tanto que Banco Nación también aportará.

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