Por las trabas a las importaciones dispuesta por el gobierno nacional los alfajores salteños “Teuco” se comercializan sin su packaging habitual. El dueño de la firma, Daniel Morales, explica las causas del problema que afecta a su empresa y advierte que las PyMES argentinas deben afrontar situaciones de crisis todos los días.

Ampliamente conocidos en la provincia y objeto de regalo para los turistas que quieren llevarse algo rico de Salta, los alfajores “Teuco” acrecentaron en estas horas su fama a raíz de un problema de insumos reflejado en un mensaje incorporado por sus dueños y que se viralizó en las redes sociales.
“Por el gran problema que tiene nuestro país por la cuota de importación de insumos que no se fabrican aquí y el ingreso muy limitado de tintas, papel, etc., nuestro proveedor no pudo imprimir los envoltorios de nuestros alfajores de chocolate. ¡Les pedimos mil disculpas!”, sostiene el mensaje ideado por su dueño, Daniel Morales.
Y es que, como una manera de ratificar que si trata de los alfajores originales, pese a estar envueltos en un papel distinto al del packaging original, sin nombre, “Teuco” atraviesa por estos días en los que se celebra la Semana del Alfajor.
En diálogo con radio La Red, Morales explica. “Faltan tinta importada y papel de aluminio que es una commodities que al no estar llegando de la fábrica al proveedor el perjudicado soy yo al final de la cadena”.
Ante esta situación “dado que mi proveedor no consigue los insumos que son pedidos seis meses antes, nos quedamos sin stock”, sostuvo y agregó “nosotros conseguimos el mismo papel tipo marplatense, con pegamento al medio y papel grafitado, pero se trataba de un papel de aluminio sin marca, sin etiqueta, sin nada”.
“Esto no está bueno ni para la marca, pese a que sigue siendo el mismo de siempre y con la misma calidad, en momentos en que en Salta tuvimos la mejor temporada de turismo de la historia”, reflexionó.
Morales dijo que no es la primera vez que su PyME debe andar sorteando problemas. Antes hubo faltantes de harinas y se formó un mercado negro; en Semana Santa faltó el chocolate y ahora los insumos importados. “Nosotros el papel de aluminio lo pagamos al precio del dólar oficial, que subió de 11 a 18 dólares, igual que el grafito que pasó de 3 a 5 dólares, lo que demuestra que también hay inflación en dólares. Acá hay que ir surfeando todo el tiempo y esas son reglas del juego”.
La fábrica de alfajores tiene 50 años, pasó por manos de dos familias y actualmente tiene 10 empleados, más otras 40 personas distribuidas en cuatro locales gastronómicos. “Nosotros vamos a seguir apostando por el país pero necesitamos incentivos laborales hacia las pymes”.
Morales cierra su idea reconociendo que, por avatares como los que describió con su PyME, su hija de 17 años le plantea irse del país y con tristeza explica que “cuando uno hace algo lo hace pensando en los hijos, para que ellos mañana puedan estar acá”.
Un trago amargo en medio de tanta dulzura rellena de dulce de leche y chocolate.
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