Los fabricantes nacionales actualizaron los precios luego de la turbulencia que generaron la salida del cepo cambiario y la devaluación
Como era de esperarse, luego del cimbronazo que provocó la devaluación del peso -ocurrida a mediados de diciembre pasado- los precios de los autos 0 kilómetro se acomodaron para arriba. Pese a que el Gobierno nacional redujo el impuesto que grava la venta de vehículos de alta gama (lo cual hizo retroceder algunos valores de unidades de gama intermedia) las automotrices que tienen plantas de fabricación en el país incrementaron sus precios de venta, en el último mes, en torno al 15%, en promedio. Este reajuste se produjo como consecuencia del salto que dio la cotización oficial del dólar, al pasar de $ 9,80 a $ 14.
Además del incremento de precios que aplicaron los fabricantes, también se produjo una actualización de las tasas de interés que los concesionarios ofrecen a los clientes para las operaciones financiadas en cuotas. En este punto radica una de las diferencias principales, ya que las tasas varían según la estrategia comercial de cada empresa, en el marco de un escenario de reacomodamientos.
En un relevamiento propio, LA GACETA constató que la tasa de interés promedio para financiar la compra de un auto nuevo en 12 cuotas, oscila entre el 27% y el 32%, aunque hay concesionarias que ofrecen tasas más bajas, del orden del 10%. Estos casos, según explicaron fuentes del sector automotriz, corresponden a tasas de interés subsidiadas por las fábricas terminales, y que se ofrecen para la compra de determinados automóviles, como parte de una estrategia comercial de las empresas para atraer a los clientes. El problema aquí, advirtieron las fuentes, es que, en general, los concesionarios no tienen autos en stock para vender y entregar en forma inmediata, con estas tasas. “La financiación representa casi el 70% de las operaciones. La falta de autos es un denominador común para todos los concesionarios”, analizó el vendedor, Víctor Montero. El mes pasado, luego de la salida del cepo, las tasas de interés para comprar autos treparon del 28% al 41% anual. En el último mes comenzaron a bajar.
Escenario inestable
Los aumentos en los valores de venta de los vehículos responden a la necesidad de las automotrices de reacomodar sus costos internos y de producción, luego de la turbulencia cambiaria que provocó la salida del cepo y la posterior devaluación del peso. Sin embargo, los incrementos de los precios también responden a una reacción de las compañías ante la escasez de automóviles para vender.
Así lo explicó Julio Quesada, empresario del sector, quien detalló que la falta de unidades nuevas, como consecuencia de la baja producción industrial, llevó a las automotrices a aplicar fuertes subas en los precios. “La realidad es que la industria automotriz no puede producir con normalidad, porque no dispone de las autopartes provenientes de Brasil. Este es uno de los principales problemas que, además, repercute directamente en la formación de los precios”, subrayó.
Por otro lado, Quesada remarcó que los desequilibrios no sólo se percibe en los precios de los rodados nuevos, sino también en las tasas de interés que ofrecen los concesionarios para financiar operaciones en cuotas. Las diferencias de tasas, advirtió el empresario, se deben a que las fábricas terminales subsidian las financiaciones de determinados autos, para atraer compradores. “Lo que están haciendo (los fabricantes) es subsidiar las tasas que brindan los concesionarios, en función del stock de vehículos que tienen y que quieren introducir en el mercado”, insistió.
Las fuentes consultadas coincidieron en que este escenario inestable se resolverá cuando las fábricas terminales normalicen su producción, y cuando los concesionarios dispongan de una cantidad de unidades para vender, acorde a la demanda. “Lo que sucede en este contexto de reacomodamiento de la industria, que aún reajusta su producción y sus precios, es que la inflación genera un crecimiento de la demanda, porque los consumidores intentan escudarse de la suba de precios. Entonces, los concesionarios intentan atraer clientes con tasas bajas, pero sin autos para vender”, concluyó Quesada.
Fuente: La Gaceta










