Necesitaríamos un billete de $260 para igualar el parámetro regional, y de $360 para reestablecer la relación vigente en nuestro país en 2003.
El actual faltante de billetes de $ 100 puso en evidencia la eventual necesidad de emitir billetes de mayor denominación, dada la pérdida de poder adquisitivo del papel moneda frente al persistente proceso inflacionario.
Una forma de aproximar la adecuación del numerario al volumen nominal de transacciones es comparar su poder adquisitivo respecto al ingreso per capita. Así, se comprueba que el billete de $100 representa el 0,28% del producto per capita argentino.
En orden creciente, en Chile el billete de mayor denominación alcanza al 0,37% del ingreso per capita, en Colombia al 0,45%, en Brasil al 0,60%, en México al 0,78%, en Uruguay al 1% y en Perú al 1,62 por ciento.
Se compara con países de similar nivel de desarrollo porque la denominación de los billetes no es indiferente al grado de sofisticación financiera (por ejemplo, disponibilidad de medios electrónicos de pago) y de informalidad de la economía.
En términos más simples, si pretendiéramos equiparar la relación de nuestro billete de mayor denominación con el ingreso medio según los parámetros regionales, necesitaríamos emitir billetes de $133 para igualar al billete chileno, $215 según el real brasileño, $354 para asemejar al mayor billete uruguayo, y $580 si tomamos el parámetro de los soles peruanos.
Fuente: infobae.com









