A pesar de las mermas registradas durante la cuarentena, los salteños seguimos siendo uno de los que más agua potable consumen. Una casa puede llegar a consumir hasta 26.000 litros de agua al mes. Además, en este tiempo creció a niveles inesperados el índice de morosidad por falta de pago de boletas de electricidad. DossierWeb conversó con referentes de Edesa y Aguas del Norte para conocer de qué manera se están comportando los consumidores.
Durante la cuarentena el consumo de agua y energía eléctrica cayó a niveles históricos en la provincia. Sin embargo, los salteños seguimos siendo unos de los que más agua gastan. DossierWeb conversó con los voceros de Aguas del Norte y Edesa para conocer de qué manera se comportan los usuarios y cómo están afrontando la crisis ambas empresas.
Según las cifras del Gobierno de la provincia, el 90% de la población salteña cuenta con servicios de agua potable. Aguas del Norte tiene alrededor de 320 mil domicilios conectados a su red, y según de la empresa, el consumo promedio de una residencia en Salta puede variar entre 23 y 26 mil litros de agua por mes, lo equivalente a decir 800 litros por día. Este nivel se mantuvo durante los meses de cuarentena, lo cual no sería un problema si no fuera porque la Organización Mundial de la Salud, establece que
“100 litros diarios son suficientes para satisfacer las necesidades básicas de higiene, salud y alimentación de una familia”.

La mayor reducción, según el gerente comercial de la empresa, el ingeniero Andrés Vucerakovich, se registró en “el consumo (de agua) en clientes no residenciales. Que cayó entre un 40% y un 47%”. En julio del 2019 los bares, restaurantes y hoteles consumían un promedio de 47.000 litros de agua al mes, mientras que este año la cifra bajo solo a 38.000. Algo entendible si se tiene en cuenta que en julio del 2020 ya estábamos en plena cuarentena. En tanto, las escuelas y oficinas públicas bajaron su consumo de agua de 310.000 litros al mes a 220.000. A pesar de reducir el consumo la provincia sigue ocupando grandes cantidades del líquido vital.
Solo 90 mil usuarios tienen medidor, un 30% del total de usuarios.
Salta cuenta con dos sistemas para facturar el suministro de agua: el de renta fija y el de medidores. El primero fija un canon dependiendo las dimensiones del espacio al que se suministra el agua, mientras que a los usuarios que tienen medidores se les cobra en base a su gasto mensual.
Energía eléctrica

En comunicación con el gerente de administración de la concesión de Edesa, Jorge Salvano, se informó a DossierWeb que el gasto de energía eléctrica se mantuvo en términos normales entre usuarios residenciales. En tanto, entre los pequeños comercios, industrias y grandes usuarios el consumo cayó considerablemente. “La variación entre los usuarios residenciales registró un aumento del 6%, mientras que entre los pequeños comerciantes el consumo retrocedió 9,3%, y entre las industrias un 10%”, señaló el gerente.
Pero Edesa debe enfrentar un problema superior a la baja del consumo, que es el elevado índice de morosidad que se registran entre sus clientes. Según la empresa de sus 358 mil usuarios, el 40 % quedó bajo la categoría de moroso.
Cabe destacar que esta semana el Gobierno extendió el decreto que prohíbe la suspensión en los servicios de agua, gas y energía eléctrica hasta diciembre de este año. Un alivio para las familias que hace seis meses enfrentan las consecuencias económicas de la pandemia.
DossierWeb









