En la página oficial del Ente Tucumán Turismo se registran solamente ocho hospedajes de esta índole en San Miguel de Tucumán mientras que en Salta capital, el número ya supera el centenar. Así lo remarca CONTEXTO, medio de Tucumán.
Si bien hace pocos años hospedarse en un “hostel” no era lo más corriente para el viajero, hoy de a poco comienza a instalarse con más fuerza la “cultura del hostel” en Tucumán – remarca el emdio tucumano- aún no se logra imponer del todo como sucede en otros puntos del país como Córdoba o Salta.
CONTEXTO habló con encargados y recepcionistas de diferentes hostels locales y todos coincidieron en que pese a que hubo un gran incremento, Tucumán sigue siendo “el lugar de paso” hacia la provincia vecina con lo cual el “boom” del hostel todavía no desembarcó con fuerzas en el Jardín de la República.
Pese a que no hay cifras exactas, se calcula que en temporada alta (enero/febrero) pasan la noche en un hostel local unas 1000 personas por mes. Es decir, cerca de 35 turistas por día, en su mayoría jóvenes. “Se quedan por lo general una o dos noches aquí y siguen viaje hacia Salta y Jujuy, en donde se instalan más tiempo”, declara Gabriel Carrasco (foto), uno de los encargados del alojamiento OH!
De todos modos, aclara que desde que abrió sus puertas en 2005 hasta hoy, se triplicó la cantidad de visitantes con lo cual las perspectivas de crecimiento son alentadoras. “Hay un avance de la cultura del hostel y hasta la gente grande comienza a elegir este tipo de hospedajes, en donde hay una mayor calidez y más intercambio cultural del que puede haber en un hotel”, sostiene Carrasco.
Pero cuando se le pregunta acerca de las opiniones generales de los turistas con respecto a la provincia, no duda en señalar: “Vienen con la idea de conocer el Norte entero pero siempre se quedan con Salta porque alaban el estilo de la ciudad y la infraestructura sobre todo. No es para menos: allá hay más de 100 y acá no llegamos a ocho hostels”.
Carolina Argañaraz, recepcionista de un hostel en Tucumán, fue contundente al sostener que lo que más hace falta para instalar la cultura del hostel y atraer visitantes a la provincia es publicidad e infraestructura. “Es justamente de lo que más se queja el turista cuando viene”, asevera. Y para argumentar que su deducción no es “traída de los pelos”, utiliza un ejemplo que parece resumirlo todo.
“Basta decir que en las guías argentinas que venden en Europa ni siquiera figura Tucumán. Solamente está Salta y se agregó hace poco Jujuy. Pero de Tucumán, nada”, se lamenta Argañaraz.
Según señalaron los encargados consultados, los turistas que visitan los hostels tucumanos son en su mayoría jóvenes y vienen sobre todo desde Buenos Aires y en un porcentaje menor, desde Santa Fe. También se da el turismo internacional y los visitantes son mayormente ingleses, norteamericanos, franceses e israelitas.
Los servicios que ofrecen los hostels tucumanos son similares: habitaciones compartidas, piscina, patio con parrilla, salas de juegos, mesas de ping pong, Internet WiFi, DirecTV, DVD, cocinas equipadas, juegos de mesa y por supuesto, una amplia gama de información sobre destinos y excursiones para el viajero.
“El sello distintivo de un hostel es el estilo de alojamiento: compartís aventuras y experiencias desde que entrás hasta que te vas. Somos optimistas, queda un largo camino pero la cultura del hostel va a explotar en Tucumán en pocos años”, concluye Carrasco.
Fuente: CONTEXTO, edición de abril









