Ayer, en horas cercanas al mediodia, El presidente de la central industrial presentó su dimisión al cargo porque las pujas en la entidad trascendieron en forma pública.
La mayoría de los industriales consultados tomó nota de que la renuncia presentada por Méndez (foto) no es indeclinable, por lo que lo interpretaron como una jugada que dejaba la puerta abierta para ser ratificado en el cargo. La renuncia de Méndez quedó a consideración de la junta directiva de la UIA, que prevé reunirse el próximo 22 del corriente, si es que no adelanta el encuentro por la urgencia del caso. En forma interina, la presidencia de la central fabril quedó a cargo del vicepresidente primero, Miguel Acevedo.
El mandato de Méndez vence a fines de abril y hasta diciembre estaba todo dado para que se siguiera implementando el acuerdo de alternancia que se cumple desde hace una década en la entidad.
El hasta ahora titular de la UIA se mostró molesto por la trascendencia que adoptó la posición del dueño de Aluar, Javier Madanes Quintanilla, quien salió a pedir elecciones en la entidad y que se terminara con el acuerdo de alternancia entre los dos grupos internos que disputan el poder en la UIA. Cerca de la central fabril también se especulaba con que Méndez no soportó supuestas presiones del Gobierno para influir en esas decisiones y los dichos de industriales que no pertenecen a la UIA, como el propio Madanes Quintanilla, de Aluar, que cuestionó este fin de semana al CEO y dueño de Techint, Paolo Rocca.
La renuncia disparó reuniones inmediatas entre distintos grupos fabriles y era analizada por las cúpulas de los principales holding industriales, como Techint y Arcor. Incluso, algunas cámaras industriales comenzaron a reclamar a sus principales referentes definirse con claridad sobre este tema que conmueve a la entidad empresaria más politizada de la Argentina. Madanes Quintanilla, con aval de integrantes del Comité Ejecutivo de la UIA como el titular de Fiat, Cristiano Ratazzi, salió a reclamar elecciones en la central fabril, y así dejar de lado el acuerdo de alternancia. Según ese convenio, la presidencia de la UIA le tocaba ahora al Grupo Industriales, la línea interna a la que pertenece Techint.
La renuncia llegó también luego de que el secretario de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, cuestionara con dureza a quienes buscan llamar a elecciones para elegir al nuevo presidente de la entidad. De Mendiguren denunció que hay sectores dentro de la institución que “quieren romper el acuerdo” que sellaron las dos líneas internas “porque no les toca a ellos” el cargo más importante. “Lo que para algunos hace que la UIA sea literalmente una bolsa de gatos, para mí es la fortaleza de la entidad”, advirtió el empresario, en abierta respuesta a Madanes Quintanilla.
Fuente: lagaceta.com









