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Sector empresarial avasallado por el Gobierno

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Hay inquietud tras las sanciones a Techint, Shell y Cablevisión; el G-6 criticó la designación de jueces.

Héctor Méndez, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), se levantó ayer de su asiento momentos antes de que terminara el almuerzo del Grupo de los Seis (G-6), la reunión quincenal que reúne a los sectores más poderosos. Había estado llamativamente callado. “El es así; nunca habla mucho”, dijo a este diario uno de los comensales. Pero Méndez, un empresario locuaz que evitó después también las declaraciones públicas, no estaba en realidad del todo conforme con el comunicado difundido por sus pares, del que había prometido en las radios, una semana antes, que levantaría “polvareda”.

El malestar del industrial, admitido por representantes de la UIA, resultó además la descripción adecuada de un día difícil para el establishment . La difusión del texto, que cuestionó las últimas designaciones en la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo por estar vinculadas con la CGT, coincidía con tres noticias que desencadenaron inquietud general: la aplicación de la ley de abastecimiento para Shell y Techint, en ambos casos por haber subido los precios, y la orden de revocar los aumentos para Cablevisión. Sectores de la UIA juzgaron el texto como excesivamente “flojo” para la ocasión.

Hasta anoche, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, autor de la sanción, había logrado un éxito acotado. Ni Cablevisión ni Shell hicieron rebajas (ver Pág. 2). Techint sí, pero probablemente interpondrá una apelación.

A veces, la sola publicación del tema en los diarios, aunque la orden no se obedezca, le alcanza a Moreno para atenuar la presión. Si hay algo que han recibido las petroleras en estos años son sus advertencias. Aun así, subieron hasta 30% sus precios sólo en 2010. La última intervención del funcionario fue en diciembre, cuando emitió una resolución para convalidar un alza que, días antes, mientras regía una prohibición de su secretaría, había aplicado YPF. “¿Sabe cómo termina esto? -sonrió ante este diario un ejecutivo que ha tratado con Moreno-. Con la misma medida, dada vuelta, dentro de un mes para autorizar la suba.”

Con todo, la reaparición del gendarme de los precios volvió a irritar en los directorios. Uno de los que se quejaron fue Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Auto. “La ley de abastecimiento no es una ley para una economía moderna. Es un retroceso en la organización institucional”, dijo a La Nacion.

El escenario era similar en la UIA. “Está todo muy complicado”, agregó un miembro de la junta directiva. La preocupación venía con despecho: algunos industriales vienen de ilusionarse, tras la partida de Néstor Kirchner, con una Presidenta convertida de una vez en lo que prometía Alberto Fernández en campaña: “Un salto en calidad institucional”. Un operador lo definió con dudosa nostalgia: “Con Néstor, las reglas de juego eran locas, pero eran reglas”.

En ese ánimo se acordó el comunicado tras el almuerzo del G-6, del que participaron el anfitrión, Carlos de la Vega (Cámara de Comercio), Carlos Wagner (Construcción), Jorge Brito (Bancos), Hugo Biolcati (Rural) y Adelmo Gabbi (Bolsa). “Vemos con marcada preocupación las designaciones en la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo -dijo-. No se trata de cuestionar la formación académica ni la carrera judicial, posiblemente intachable, de los magistrados que se promueve. Se trata de subrayar que es una de las bases de la equidad y la igualdad ante la ley que quienes deban juzgar los actos de los ciudadanos sean claramente independientes de las partes que eventualmente litiguen. Se trata nada menos que de jueces de la Nación que deben garantizar el imperio de la ley y no la voluntad de un sector de la sociedad.”

También aludió al clima social. “Esta actitud parece enrolarse en una escalada más del método de acción directa por el cual se llevan a cabo intimidaciones y actos de violencia como medio para obtener objetivos particulares, vulnerando la ley y el derecho de personas, sindicatos y empresas. Asimismo, no podemos dejar de manifestar nuestra preocupación ante expresiones de dirigentes de algunos sectores sindicales que hacen públicas, con inusual anticipación, lo que serían sus pretensiones salariales en futuras paritarias, mencionando aumentos de una magnitud que no se compadece con la realidad.”

En el final volvió sobre la Justicia. “Nos preocupa que exponentes de posiciones contrapuestas sean juez y parte en las decisiones finales que, de esta manera -aun en el caso que fuesen justas e irreprochables? quedarán heridas por la duda de la parcialidad, dañando el imprescindible clima de confianza en la Justicia que todos debemos defender.”

Fuente: lanacion.com

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