La aceleración de la inflación ya impactó en el consumo. En octubre las ventas de alimentos y el resto de los productos de la canasta básica cayeron 2% y todo indica que de mantenerse la tendencia en el último tramo del año, 2020 cerrará con números negativos para los supermercados pese a los buenos resultados de los primeros meses de la cuarentena.
La idea de que los fabricantes de alimentos y los supermercados integraban una pequeña lista de ganadores de la pandemia parece haber quedado atrás. El Indec informó ayer que octubre había cerrado con la mayor inflación del año (3,8%) y en forma casi simultánea la consultora Scentia informó que la demanda promedio de la canasta básica cayó un 2%, con una baja más pronunciada en las grandes cadenas (-2,2%) que en los autoservicios y comercios independientes (-1,8 por ciento).
El dato negativo incluyó no solo a la venta tradicional en los locales de los supermercados sino también a los servicios de e-commerce, que tuvieron un crecimiento muy fuerte durante la pandemia.
“Nuevamente las cadenas tienen un desempeño más negativo que los autoservicios, aunque más suave respecto a lo sucedido en septiembre. Los autoservicios se comportaron de manera más negativa en el interior, mientras que las cadenas de supermercados tuvieron su peor comportamiento en el AMBA”, señaló Osvaldo del Río, director de Scentia.
La combinación de precios en ascenso y caída de ventas podría acelerarse en las próximas semanas cuando empiecen a llegar las nuevas listas de precios, tras la decisión del Gobierno nacional de empezar a desarmar el programa de Precios Máximos.
Tendencia negativa
En los primeros diez meses del año, el consumo todavía muestra un leve resultado positivo, con un incremento acumulado del 0,4% que se explica básicamente por los números de marzo y abril, cuando en medio del pánico los consumidores se volcaron a las góndolas a stockearse de algunos productos.
De mantenerse la tendencia en noviembre y diciembre, 2020 será el quinto año con caída del consumo. La baja incluyó el mandato de punta a punta de Mauricio Macri y todo indica que la recesión se extenderá al primer año de Alberto Fernández.
LA NACION









