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“Seguiremos insistiendo por una real federalización del costo del flete”

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 La Asociación de Productores de Granos del Norte (Prograno) renovó sus autoridades y Ezequiel Vedoya fue elegido para presidir la entidad por los próximos dos años.

Ezequiel Vedoya, quien asumió a fines de junio, ya se venía desempeñando en distintos cargos dentro de la institución. Se define como un “enamorado de su país” que intenta contagiar y se frustra si no lo consigue. “Me puedo equivocar cien veces por día, pero aprendo de esos errores”, aseguró. Trazó una situación delicada para el sector, pero ve el futuro con optimismo a partir del cambio de políticas que experimenta el campo con la llegada de un Gobierno con el que hay buen diálogo. –

¿Cuáles son los principales objetivos de su gestión? 

Hoy Prograno, como otras entidades hermanas, se encuentran en una situación única, que no se daba hace muchos años. Después de más de una dé- cada de correrla de atrás y de tratar de atenuar los daños que iban ocasionando las medidas de los distintos gobiernos, actualmente tenemos la oportunidad histórica de, a través del diálogo y del consenso, gestionar y articular acciones que apuesten al desarrollo y al crecimiento de la provincia. Por eso vamos a trabajar en los mismos temas que se venían trabajando, como la quita de retenciones a la soja, el flete, devolver competitividad a las distintas producciones de granos,recuperarla capacidad de pago y financiamiento de los productores más endeudaos y darle a la Provincia un Ordenamiento Territorial que proteja en serio los bosques y a su vez permita el desarrollo de Salta. Y por otro lado vamos a aportarlo que podamos como entidad en la generación real del verdadero agregado de valor para las producciones primarias, aquí mismo, dentro la provincia. Salta tiene un potencial enorme,tanto en agricultura, como en ganadería, pero ya es hora de definirnos y de ser responsables, y de tener el coraje, todos los salteños, de definir y planificar nuestro propio futuro. Nada es fácil y lo sabemos, pero en Prograno somos conscientes de que ahora tenemos la responsabilidad de conseguir resultados, porque hoy están dadas las condiciones políticas para esto. Ahora no hay más excusas. –

¿Cómo evalúa el contexto político y cómo el contexto económico al momento de asumir al frente de Prograno? –

Creo que políticamente el país está en un proceso de cambio, algo así como una transición, que la verdad no está resultando nada fácil. Todo esto, de un modo u otro lo sabíamos, o al menos lo intuíamos; pero aun habiéndolo imaginado, es distinto tener que entenderlo cuando se está en el medio de la tormenta. Sin embargo creo que tenemos que ser muy optimistas. Hay cosas que por fin están pasando y que le hacían mucha falta al país. No van a ser tiempos fáciles, pero es necesario que la justicia actúe, que se acabe y se castigue la corrupción, y de a poco recuperemos la confianza entre los argentinos. El contexto económico es bastante más complejo. Al actual gobierno le toca la difícil tarea de sincerar la economía y los índices que la regulan, y está claro que no le va ser sencillo. Hay medidas muy dolorosas que había que tomar, y en eso estamos todos de acuerdo, pero la forma y la contundencia en que algunas de estas medidas se han tomado están golpeando y mucho al bolsillo de todos los argentinos. Pero como crítica, lo que me preocupa es que estamos viendo muchas marchas y contramarchas que creo que confunden a la gente, y por otro lado creo que hay grandes deficiencias de comunicación desde el Gobierno nacional. Muchas medidas serán necesarias, pero si no se explica el por qué, el cómo y hacia dónde conducen esas medidas, generan más confusióny bronca que otra cosa. En este “no tan cómodo” contexto, es donde Prograno tendrá que desenvolverse. Vamos a ver cómo nos va, pero somos muy optimistas con lo que viene.

– El Gobierno nacional aplicó algunas medidas que beneficiaron al campo. ¿Cree que son suficientes?

– En términos de devolver competitividad, sin dudas fueron medidas que beneficiaron al sector agropecuario y sus derivados en forma directa. La quita de retenciones al maíz, por citar un ejemplo, a la región NOA le abrió las puertas a volver a ser sustentables desde la rotación de cultivos. Es algo que se reclamaba hace muchos años y la medida, al igual que las retenciones cero en trigo, fue muy bien recibida. En el caso de la soja, la verdad que esa merma de solo el 5% no cambió demasiado la situación de este cultivo en Salta. Tenemos que entender que la soja en el NOA actúa como regulador de los otros cultivos llamados especialidades (chía, sésamo, porotos). Si no recuperamos competitividad en la soja, seguiremos saturando los mercados con sobreoferta de estas especialidades y esto afecta directa o indirectamente a todos los productores. Por eso no vamos a claudicar en nuestro pedido de retenciones cero para la soja y hasta que eso suceda definitivamente seguiremos insistiendo por una real federalización del costo del flete. Vamos bien, si comparamos la situación y sobre todo las expectativas para el futuro de hace un año atrás, sin dudas estamos mejor, pero también es cierto que aún falta mucho para poder volver a poner a la región otra vez en la cancha.

– ¿Qué faltaría para Salta?

– Nos faltan muchas cosas, pero lo fundamental, es que entre todos los salteños definamos qué provincia queremos y cómo vamos a conseguir esos objetivos. En el estado actual de las cosas, solo con analizar el Ordenamiento Territorial, que no cuida los bosques ni deja crecer a la provincia, es evidente que estamos lejos de tener una provincia justa, equilibrada y sostenible en el tiempo. Nos falta seguridad jurídica, nos falta previsibilidad, nos falta que aquellos que quieren producir o generar trabajo genuino en Salta encuentren aquí una provincia que les abra las puertas para crecer y desarrollarse. – La devaluación benefició al campo pero trajo una disparada de la inflación, combustibles y tarifazos que terminan licuando ese beneficio inicial. ¿Cómo lo ve usted? – Sí, yo diría que más que devaluación asistimos a un sinceramiento del tipo de cambio real. Pero aun así los niveles de inflación son altísimos, y los altos costos de las tarifas y los aumentos de combustibles, es verdad que terminaron por licuar ese beneficio que duró demasiado poco. Por eso es importante que de a poco se recupere competitividad, que los motores de las economías de las provincias vuelvan a ponerse en marcha.

-¿Ahora que hay un Gobierno con el que el campo tiene diálogo, se puede esperar un salto productivo con el consecuente derrame a la sociedad del que se habló en los últimos años? –

Sin lugar a dudas. El campo ya demostró más de una vez que a pesar de los vaivenes climáticos y de los mercados internacionales siempre apostó al crecimiento. Con diálogo se consigue todo. Y si el campo crece eso impacta positivamente en todos los ámbitos de la economía. Hemos viso que cuando al productor le va bien, los pueblos crecen y los indicadores de la economía mejoran, y sobre todo, el derrame es directo y eficiente, sin vueltos o dádivas que queden en el camino y desvirtúen ese derrame.

 

Fuente: Dossier Empresario

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