El proyecto de ley que pretende aumentar el impuesto a las bebidas sin alcohol a base de azúcar y disminuir las endulzadas con mosto de uva, ya generó una escalada verbal entrerepresentantes de las regiones azucareras y vitivinícolas que salieron en defensa de susprincipales actividades económicas, a punto tal que, de aprobarse la iniciativa, podría traer consecuencias políticas y económicas desfavorables entre las provincias involucradas.
Ante este cuadro, Salta -productora de sendos recursos estratégicos- vio con preocupación estas diferencias y abogó por una salida superadora que beneficie y proteja a ambas economías y no a una en detrimento de la otra.
La iniciativa, que fue impulsada principalmente por Mendoza y San Juan, prevé modificarel artículo 26 de la Ley de Impuestos Internos, incrementando hasta un 250% el tributo sobre las bebidas analcohólicas, gaseosas o no, llevándolo del 8% actual al 28%, aunqueluego se le introdujo una rebaja de 10 puntos porcentuales cuando se utilice azúcar dentro de determinadas proporciones. Mientras que las bebidas a base de mosto, tendrán una merma del 30%, es decir, del 4% al 2,8%, esto implicaría una diferencia de hasta el 1000% entre ambos endulzantes.
La propuesta parlamentaria inmediatamente generó preocupación en el sector azucarero y los diferendos no tardaron en hacerse sentir entre los mandatarios de las provincias involucradas. El gobernador de Tucumán, José Alperovich, llevó incluso su reclamo ante el Ejecutivo Nacional para frenar este proyecto “a fin de preservar no sólo la industria, sino la fuente laboral de miles de tucumanos”. Se especula con el armado de un bloque regional para resistir la iniciativa en el Congreso y ante el silencio de la Casa Rosada, amenaza con armar su propio bloque parlamentario, lejos del Frente para la Victoria. “Sabemos que se trata de una lucha entre economías regionales como el azúcar y el mosto, pero con (Eduardo) Fellner hemos coordinado acciones tendientes a defender a la actividad azucarera”. Advirtió tajante.
A su turno, el gobernador sanjuanino, José Luis Gioja, le respondió que no se busca perjudicar a nadie, al contrario, la ley “brinda posibilidades y la industria azucarera no tendrá detrimento”. Aunque su correligionario, el diputado nacional Daniel Tomas, fue más duro con el mandatario tucumano y dejó entrever que su reacción se basó en una confusión.“Tal vez él está pensando en el proyecto original, pero nosotros lo modificamos y va a volver a comisión para tener un dictamen consensuado”. Lo cierto es que, desde este sector, pretenden sumar voluntades para dar un golpe de efecto político en espera de que prosperela propuesta “cuyana”.
Ante la agudización del conflicto, la provincia de Salta creyó conveniente bajar los decibeles y poner “paños fríos” a una disputa que no hace más que confrontar a dos economías regionales, como son la azucarera y la vitivinícola, cuando deberían trabajar mancomunadamente para superar las dificultades comerciales internas y externas. En este sentido, el ministro de Ambiente y Producción Sustentable salteño, Baltasar Saravia, se manifestó a favor de proteger las economías regionales y de “toda acción que dé mayor competitividad”, sin favorecer “una actividad en detrimento de otra”.
Recordemos que en la provincia norteña, la industria azucarera es una de las principales fuentes del Producto Bruto Geográfico con más de 50.000 hectáreas, mientras que la producción vitivinícola genera una intensiva mano de obra en sus famosos viñedos “cafayateños”. De cualquier manera, Saravia mostró su preocupación por un potencial aumento de la presión fiscal en las bebidas de consumo masivo que pudiera afectar al consumidor, y a la desaceleración en la demanda del azúcar con consecuencias negativas en una de las actividades que mayor empleo genera en el NOA, por lo que “la utilización del mosto de uva debería incentivarse sin desbalancear la cadena del azúcar, para que el beneficio sea de todos”, se le escuchó sugerir. Parafraseando al General Urquiza, luego de la victoria de Caseros, con su proclama “ni vencedores, ni vencidos” para que el triunfo sea de todos y no de un solo sector.









