En medio de la crisis económica el nivel de morosidad aumentó un 4% entre el 2013 y 2014, aún así existe un interés por regularizar las deudas.
Convivir a diario con las deudas se volvió parte de la rutina de mucho salteños. El gerente del Instituto de Informes Comerciales de Salta (IICS), Pablo Aldaz, explicó a El Tribuno que reciben 30.000 consultas mensuales solicitando créditos personales. La difícil situación económica de los últimos años desencadenó en la irregularidad del pago de la financiación generando un incremento de mora de un 4%, entre el 2013 y 2014.
De fácil acceso y con tasas de interés superiores al 35% muchos encuentran en los créditos personales la solución a sus necesidades. Comprar electrodomésticos, ropa y calzado que terminan pagando por un precio mucho mayor al de lista porque de contado les es imposible y que en el peor de los casos por falta de pago desencadenan en el embargo de parte del sueldo.
Pablo Aldaz explicó a este diario que a pesar de las dificultades y el crecimiento de la mora, la mayoría de los usuarios quiere seguir pagando. “Eso es bueno, en definitiva se está honrando el crédito. Hay un compromiso de saldar las deudas, a diferencia de años anteriores”, analizó. Actualmente la gente pelea la deuda, “prefieren hacer plazos más cortos, dar mayores anticipos o piden cuotas más bajas, hoy la gente cuida mucho más su plata”, contó el gerente de (IICS). Aquellos que no se sienten conformes con los arreglos o tiene inquietudes deciden acercarse a las oficinas de Defensa al Consumidor, donde gestionan nuevos plazos y montos con el asesoramiento gratuito de abogados.
Las compras de contado prácticamente se extinguieron. El secreto está en que no hay variación de precio entre comprar con tarjeta y de contado. “Por eso la gente financia sus compras. El sistema funciona así”, explicó Aldaz. Si bien las tarjetas imponen un interés bajo y tienen promociones de descuentos y algunas en 12 cuotas, comparado al de los créditos personales, muchos no tienen acceso. Un dato no menor es que el 50% de los trabajadores en Salta están en negro y sin un recibo de sueldo les es imposible acceder a una tarjeta de crédito de un banco, limitándolos en los modos de acceder a sus bienes.
En tiempo de crisis, donde pagar las deudas se hace cada vez más difícil los salteños se ven obligados a adquirir mayores compromisos económicos.
Fuente: Romina Domínguez Aldunate, El Tribuno









