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Pocos denuncian la violencia laboral

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De acuerdo a gremios salteños, la mayoría de los empleados no se anima a formalizar el reclamo por miedo a posteriores persecuciones.

Silvia (nombre ficticio debido a que prefiere no identificarse por miedo a represalias) era maestra de una escuela céntrica. Desde hace cinco años cumple funciones administrativas en un establecimiento educativo distinto tras haber denunciado a su directora por acoso laboral. “El expediente está cajoneado y la directora sigue trabajando como si nada. El gran problema es que los fallos los debería dictaminar el área jurídica del Ministerio de Educación, pero lo pasan a Sumarios de la administración pública, donde estos pueden estar años, incluso te podés jubilar y no se resuelve”, señaló la docente.
Silvia compartió su testimonio durante una charla en la ciudad sobre torturas psicológicas en el ámbito laboral, que dictó Javier Barraza, especialista en Derecho Administrativo y defensor oficial del fuero contencioso administrativo de la Ciudad de Buenos Aires.
Matías también contó por qué estaba allí presente. “Soy del gremio ATE y me importa saber cómo se aborda jurídicamente el tema, porque en el ámbito municipal se ve mucha violencia. Además, no está bien difundido el tema”.
Nely, de Anusate, expresó: “Tenemos a diario que defender a nuestros compañeros y para eso debemos estar preparados”. Los testimonios resumen los motivos de decenas de personas que se acercaron hasta el museo Casa de Hernández para capacitarse sobre una problemática mundial.
Los gremios
El secretario general de AMET, Vidal Eloy Alcalá, aseguró que por mobbing recibe denuncias todo el tiempo. “Hasta ahora en el gremio tenemos más de 150 denuncias a nivel provincial; muchos docentes no quieren hacerlas por escrito porque después todo queda en la nada y la persecución y la violencia crecen en contra de los que hacen las denuncias”.
Alcalá agregó que “las denuncias son repetidas en algunas escuelas, donde los directivos se manejan con una impunidad llamativa. Por ejemplo, el caso de la directora de la escuela técnica Otto Krausse, en villa Mitre”.
La titular de Apsades, Graciela Aquerre Riggieri, señaló que “menos del 10% formaliza su denuncia por violencia laboral. Pero, lamentablemente, estos trabajadores terminan pidiendo el traslado de donde están. En los hospitales de la ciudad, piden carpeta psiquíatrica, que tampoco es la solución”.
No existe una ley
En la Argentina el acoso laboral, también llamado mobbing o por Javier Barraza torturas psicológicas, se convirtió en un fenómeno reciente en la Justicia laboral, sin embargo no hay una ley de regulación. Existen normas provinciales contra el acoso laboral en Tucumán, Jujuy, Buenos Aires, Misiones y Santa Fe, aunque que en algunas de esas jurisdicciones aún no fueron reglamentadas. No obstante, existen fallos pronunciados por cámaras laborales en las que se aceptó la figura del mobbing.

Fuente: El Tribuno

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