El 14 de noviembre quedará sin vigencia el decreto del Ejecutivo con el que congeló por 90 días el precio de los combustibles y del petróleo crudo para el mercado interno.
El valor de las naftas y el gasoil se dispararían en los surtidores alrededor de 15%, la brecha que los funcionarios consideran que existe hoy entre el precio interno y el internacional.
El barril de crudo se ajustará a la paridad de importación, que hoy es 15% mayor, de acuerdo a los cálculos del Gobierno. Ese margen se explica en 4 puntos por la diferencia entre el barril de crudo fijado por el decreto en US$59 y el petróleo Brent, que ayer cerró a US$61,29, y en 11 puntos por el impacto de la devaluación al tener un tipo de cambio congelado. Para las petroleras, la brecha es algo mayor al 20%.
Además de ese diferencial, resta conocerse qué ocurrirá con el otro componente de los precios finales, el impuesto a los combustibles líquidos, que se actualiza trimestralmente en base al IPC pero que el Gobierno no aplicó desde mediados de año a raíz de la campaña electoral.
De concretarse la suba del 15%, el litro de nafta súper en la CABA pasará de los actuales $45,49 a $52,31. Un incremento que impactaría con fuerza en la inflación de noviembre y diciembre, que ya de por sí será elevada producto del salto del dólar.
Fuente: lagacetasalta.com.ar








