El año 2014 será recordado como el tiempo fiscal en que las provincias, con indicadores concretos de desfinanciación, apelaron a la presión tributaria para mantener el nivel del gasto público e, inclusive, aumentarlo.
Mientras se desacelera la recaudación, el gasto de las provincias acelera.
En diálogo con El Tribuno, el economista jefe de la consultora Economía & Regiones, Diego Giacomini, insistió en un concepto crucial: ” La presión tributaria es la base de la gran deformación del federalismo fiscal”.
Giacomini consideró que las provincias deben manejar un gasto en personal que equivale al 60% del ingreso corriente que tienen.
Este año, de acuerdo con el análisis en las cinco provincias más grandes, la brecha entre la variación de gastos e ingresos es mucho más acotada que en el caso de Nación.
Las 24 jurisdicciones que integran el mapa impositivo provincial de la Argentina tiene casi el 50% de sus recursos afectados al gasto de personal.
El economista salteño Juan Lucas Dapena, en un analisis que toma la incertidumbre, consideró que las medidas económicas generaron una retracción económica”.
A su vez, Giacomini es tajante, dijo que “Las provincias están estranguladas y que la Nación, por efectos de la coparticipación federal, dispone de mayores recursos fiscales”.
Por su parte, los economistas Gustavo Diarte y Néstor Grión del IERAL de la Fundación Mediterránea hicieron cálculos. Uno de ellos es que la necesidad de financiamiento del consolidado de las provincias podría alcanzar este año una cifra de 45,7 mil millones de pesos en el escenario más favorable, brecha que puede ampliarse a 53,4 mil millones en caso que el gasto no se modere y la recaudación acentúe su caída en términos reales.
Marcelo Capello, presidente del IERAL explicó a El Tribuno la actual presión tributaria tanto nacional como provincial.
Para Capello ” En los años 2000 y 2013, el crecimiento de la presión de impuestos nacionales fue de 11,2 puntos porcentuales. Por el lado de las provincias, aumentó 2 puntos porcentuales”. Capello precisó que los protagonistas de este crecimiento fueron los impuestos sobre bienes y servicios (ingresos brutos)”. El economista agregó que “La presión provincial y nacional tiene como origen el crecimiento significativo del gasto público”.
El presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Osvaldo Cornide, aseguró a El Tribuno: ” En principio y con efectos a mediano y largo plazo debemos replantear a través de una reforma integral toda la matriz tributaria y previsional del país”.
Ante una pregunta respondió que ” El objetivo es reemplazar el impuesto a los ingresos brutos por un impuesto menos regresivo y que elimine el efecto cascada que genera este impuesto provincial pero que ataca a toda la cadena productiva. En el corto plazo los distintos organismos de recaudación a nivel nacional, provincial y municipal deberían actuar con mayor decisión y contundencia en el combate contra la venta ilegal ya que por este segmento se evaden muchos miles de millones de pesos”.
En un reciente trabajo de la CAME sobre el pago de impuestos en las provincias, destacó que “la presión fiscal está descontrolada”.
CAME registró que desde 2010, el 62,5% de las provincias subió ingresos brutos al comercio y la industria”. Las subas llegan al 80%. Las que no modificaron la tasa general, quitaron exenciones, recortaron beneficios o subieron alícuotas graduando tasas.
Dice CAME que la presión a las pymes llega hasta 60% de sus márgenes brutos y que hay pocas jurisdicciones que eximen del tributo a la industria.
Salta, con tasas en alza
Uno de los recursos que tienen los municipios de las provincias son las tasas que crean las diferentes comunas.
La tasa promedio municipal en el país se ubica en 0,6%, pero en Salta junto a Entre Ríos, Tucumán y Buenos Aires supera al 1%.
Salta también, en la necesidad de que administración central de la provincia cuente con recursos, ha generado una presión tributaria importante.
En la jurisdicción local, la tasa llamada por los economistas ingreso bruto, denominada también actividades económicas, llegó a 3,6%, ubicándose por encima del promedio país.
Salta está en el espectro de las provincias que aplican al comercio de su territorio un fuerte incremento de la tasa. Es la tercera provincia con mayor carga en el ámbito municipal.
Un estudio impositivo de CAME muestra que en la mayoría de las jurisdicciones del país la tasa aplicada promedia el 1,1%.
Así la presión consolidada en Salta es de 4,7%, apenas debajo de Tucumán. Está registrado que las pymes de Salta, junto con la de Entre Ríos, Misiones y Tucumán, son las provincias que pagan más impuestos a la ventas. La administración municipal hizo incrementos directos en las tasas que gravan el comercio y la industria. En General Mosconi, subió de 0,5% a 0,75%.
Fuente: Rodolfo Ceballos, El Tribuno









