Aumentos destacados: educación y tarifas lideran las subas
A nivel de las categorías, los precios Regulados lideraron los avances con un salto de 5,1% (desde 4,3% de febrero), por ajustes en las tarifas de servicios públicos, transporte y educación; seguidos por eI IPC núcleo, un dato seguido de cerca por el mercado, se aceleró al 3,2%, con una variación levemente menor al nivel general; y los Estacionales subieron 1%, con subas vinculadas al turismo y al cambio de temporada en indumentaria que compensaron las caídas de precios de verduras y frutas.
En el mes de la vuelta a clases, la división de mayor aumento en el mes fue Educación (+12,1%), seguida del Transporte (+4,1%) debido a los fuertes aumentos de combustibles, el transporte público y los pasajes aéreos. Alimentos y bebidas no alcohólicas, por su parte, estuvo en línea con el promedio de la inflación (+3,4%) impulsado principalmente por la suba de las Carnes y derivados (6,9% en GBA).
“El shock internacional causó subas de 9% en combustibles. Excluyendo este efecto, la inflación habría sido de 3%”, señaló el economista de Adcap Grupo Financiero, Federico Filippini.
“Marzo suele ser un mes donde la inflación tiende a ser más elevada, impulsada por la vuelta a clases (educación subió 12,1%) y el cambio de temporada en indumentaria. Esta vez, además, se sumaron dos factores adicionales: el aumento en el precio de los combustibles (7,1% tomando el ponderado de las regiones), que impactó de forma general sobre la economía; y la suba en el precio de la carne, que presionó la Núcleo al alza y aportó 0,8 puntos a la inflación a nivel general”, analizó la economista de GMA Capital, Rocío Bisang, en diálogo con Ámbito.
Por su parte, el economista de EcoAnalytics, Santiago Casas, resaltó: “Los ajustes de precios relativos, principalmente regulados (+5,1%), y la falta de un ‘ancla nominal’ clara de política monetaria explican la aceleración de la inflación. El control de agregados (M2) resulta inefectivo con una demanda de dinero tan inestable, al mismo tiempo que no existe una regla explícita para la tasa de interés. Tampoco hay un compromiso con el tipo de cambio, que flota dentro de las bandas cambiarias y muy por debajo del techo. El resultado es la descoordinación las expectativas inflacionarias“.
Hacia abril, Bisang precisó que desde GMA Capital observan una inflación un poco más bajas que en marzo, ya sin tanta presión por el lado de los combustibles y las carnes. Sin embargo, será clave el arrastre que quede de marzo y si el aumento de combustibles se logró trasladarse a los precios de la economía, sobre todo por la logística.










