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La inflación de servicios fue la más alta desde diciembre del 2024

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La inflación de servicios se aceleró con fuerza en marzo al ubicarse en el 4,2% mientras que la brecha contra los bienes se mantuvo alta (durante el mes pasado subieron 3%). Lo que sucedió fue que los servicios estuvieron impulsados por los fuertes ajustes tarifarios y marcaron su máximo avance desde diciembre del 2024. Entre enero y marzo, las tarifas de luz, gas, agua y transporte aumentaron un 13,4%, mientras que la inflación general fue del 9,4%. Asimismo, al interior de los servicios, los que más suben son los que afectan a los sectores más necesitados.

La consultora LCG advirtió que si se hubiera utilizado el nuevo índice del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que contempla una canasta más actualizada, con mayor peso de los servicios, la inflación de febrero habría sido de 3,5% (+0,1 p.p). “Si bien EG, Transporte y Comunicación hubieran agregado 0,4 p.p con los nuevos ponderadores, la incidencia de varios ítems de bienes generó el efecto contrario”, explicaron.

En diálogo con ÁmbitoGonzalo Semilla, director del Observatorio de Estadísticas Regionales (OER) de la Universidad Provincial del Sudoeste (UPSO), opinó: “Para el mes de marzo, la categoría servicios creció por encima de la categoría bienes, básicamente como consecuencia de aumentos en servicios públicos (capítulo vivienda) como gas y electricidad. Este dato no es puntual sino que la tendencia es creciente sobre todo en los últimos meses (octubre en adelante) y siempre por encima del capítulo bienes.

Para Semilla, esto está asociado a la corrección de precios relativos de los servicios públicos respecto a los bienes. “Actualmente la incidencia de los servicios públicos en los bolsillos de los consumidores ha ido creciendo y está, en muchas instituciones, siendo investigado con mayor detalle por el impacto que genera en las canastas de consumo de gran parte de la sociedad”, amplió.

De hecho, la dinámica de febrero ya mostraba una suba fuerte en los servicios y una ampliación de la brecha con los bienes. Y es que la división que más subió en el mes había sido Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (+6,8%), principalmente por la suba de tarifas de gas, agua y electricidad en la mayoría de las provincias y la modificación de los esquemas de beneficiarios de tarifa con y sin subsidio. Los servicios habían subido 4% y los precios regulados un 4,3%.

Servicios públicos vs servicios privados: cómo fueron aumentando y a quienes más golpean

Según un informe de Estudios Económicos de Banco Provincia entre abril y diciembre de 2025, los servicios privados (prepagas, educación, internet, recreación, etc.). encabezaron los aumentos en 8 de 9 meses. En 2024, estos servicios habían quedado “baratos” en comparación con el resto de la economía (subieron 20 puntos menos que la inflación general). Mientras que, en 2025, las empresas dueñas de estos servicios “recuperaron” el terreno perdido al aumentar por encima del promedio.

Fuente: Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia.

Esta dinámica cambió a comienzos de año. Entre enero y marzo, las tarifas de luz, gas, agua y transporte, o sea, los servicios públicos fueron los que tomaron la delantera, ya que subieron un 13,4%, mientras que la inflación general fue del 9,4%. Es decir, las tarifas corrieron muy por delante del resto de los precios. “Esto le da un sesgo regresivo a la inflación, ya que estos rubros están sobrerrepresentados en los sectores de menores ingresos (al revés para servicios privados)”, advierten.

Servicios y la inercia inflacionaria: ¿los bienes funcionan como ancla?

En cuánto a lo que pueda suceder en un futuro, desde ACM, indicaron que la inflación en servicios, y particularmente en tarifas de servicios públicos, “seguiría mostrando mayor empuje, impulsada por la continuidad en la corrección de precios relativos y la reducción de subsidios”. Mirando hacia adelante, para lo que sigue del 2026, desde esta consultora esperan que los bienes continúen actúen como la principal ancla del proceso de desinflación.

Esto “en un contexto de tipo de cambio relativamente estable y mayor apertura comercial, factores que vienen moderando la dinámica de los precios transables“, agregaron. Y es que, ante la apertura de las importaciones, cualquier bien que se produzca a nivel local puede ser reemplazado por un artículo fabricado en el extranjero, lo que lleva a la baja los precios. En cambio los servicios, que son bienes no transables, no pueden ser reemplazados: por ejemplo un corte de pelo, clases de gimnasia, etc.

“Abril será una prueba clave para medir la tendencia inflacionaria (la núcleo). La general, si bien no estará afectada por el efecto estacional de Educación, será afectada por el arrastre estadístico de combustibles“, destacaron desde PPI desde donde recordaron que, en marzo, el INDEC midió un aumento promedio de 7,1%, mientras que entre puntas los precios en surtidor subieron aproximadamente 23%. “Esto implica que aún con los precios sin cambios en abril, marzo dejaría un arrastre que contribuiría con entre 0,6 y 0,7 pp al índice total”, explicaron.

Desde este informe, también indicaron que, al eliminar este efecto, “las condiciones estarían dadas para que aparezca alguna señal de desinflación en el resto de los bienes”. Aquí también mencionaron que la principal es que el tipo de cambio oficial está jugando a favor, con una caída de 1,3% en lo que va del mes y margen para seguir bajando, Así, es probable que haciendo alusión a la afirmación del ministro Caputo, pero en forma de pregunta: ¿a partir de abril vamos a ver una desaceleración de la inflación importante? “Hay chances de que eso ocurra en la núcleo, pero no lo vemos tan factible en la general”, finalizaron.

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