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“Hay hoy una política de intervención cambiaria que lleva a un proceso gradual de devaluación”

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El economista Harald Roy -subsecretario de Financiamiento e Inversión en el gobierno de la ciudad- sostuvo en una entrevista  que el país apunta a una devaluación en la que Salta no tendrá grandes particularidades. 


¿Cuál es la perspectiva hoy para el país en lo que refiere a mercado cambiario?
Primero hay que diferenciar que hay varios dólares: el dólar oficial, el dólar en negro, el dólar turista … Es decir, cada vez están apareciendo más tipos de cambios. Pero en definitiva tenemos sobre todo el oficial y el paralelo.
El oficial, hoy por hoy, es una tasa de cambio manejada por el por el Banco Central que responde en su totalidad a la oferta y demanda. Es decir, hay una política de intervención cambiaria que lleva a un proceso gradual de devaluación.
En los últimos tres años hay picos de subas y bajas, pero el valor del peso cae un poquito todos los meses. En un mercado libre, donde no interviene un órgano fuerte como el Banco Central, eso no suele ocurrir. Por lo tanto, al menos desde 2011 estamos casi en una línea recta en lo que es una devaluación mediante un proceso manejado por el Banco Central.
Estimo que si el Banco Central sigue con su política, a fines de este año, el dólar al cambio oficial debería estar cotizando entre $5,7 y $5,8.
¿Cuándo habrá una mayor devaluación?
Todo el mundo dice que va a haber una devaluación. No hay una bola de cristal que así lo afirme, pero conociendo la lógica de ciertos procesos institucionales es muy probable que sea a fines de este año si se llega a producir.
Pero hay que verlo con pinza. No hay un impacto inmediato al nivel de precios para el argentino. El primer impacto es que la Argentina para el turista que tiene que adquirir la divisa argentina al precio oficial, se vuelve más barato. Por ende, el turismo es un sector que podría aprovechar la devaluación.
Luego, en un segundo paso, se hacen más caras en pesos todas las importaciones. Por ende, eso produce una mayor inflación en lo que son bienes importados. Y si estos encarecen, los nacionales también van a subir de precio porque tienen menor presión de competencia.
Por ello, para medir bien este impacto hay que analizar la cantidad de productos que son importados, porque la Argentina no es un país autosuficiente.
¿Quién gana con una devaluación?
El Estado. Porque una parte muy importante en el presupuesto del Estado hoy por hoy son las retenciones a las importaciones. Entonces, si yo tengo la obligación de liquidar lo que exporto en pesos no a una tasa de 5 sino a una de 6. Entonces, lo que antes eran 200 pesos pasan a ser 250 en las arcas del Estado. Si bien es un efecto que sólo es temporal ya que luego desaparece con la inflación, en primera instancia la recaudación aumenta mucho

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¿El dólar oficial y el paralelo mantendrán su brecha?
Hay que ver la cotización del dólar paralelo. No es perfecta. Es un mercado muy chico que mueve tal vez sólo una décima parte del volumen del mercado oficial. Entonces, que en un mercado chico aparezca alguien que quiera comprar mucho, eso trae mucha fluctuación. Es lo que sucede por ejemplo con las vacaciones. Entonces, si se llegara a producir una devaluación, se acortaría la brecha entre el oficial y el paralelo, pero no va a desaparecer.
Mientras siga la política “restrictiva” siempre se va a mantener una brecha importante y no creo que se acerquen demasiado, a mi entender personal.
¿Las empresas salteñas se están moviendo en esa dirección, a esa posible devaluación?
Que yo sepa no. Hay que ver cuál es el impacto para las empresas salteñas. Por un lado, el campo tiene la obligación de liquidar en pesos por lo que una devaluación a corto plazo es favorable. El turismo también puede aprovechar esta situación porque todo lo que es comercio y servicios se puede ver favorecido.
En cuanto a la presión inflacionaria, acá sería menor el efecto que en Buenos Aires porque de todos modos hay menos productos.
Igualmente, es de aclarar que nos estamos moviendo un contexto sumamente nacional. No se puede diferenciar mucho en lo que refiere a Salta en concreto. Tiene particularidades como que es una provincia que limítrofe por lo que podría haber más turismo desde Bolivia y Chile, pero en definitiva “estamos en el mismo barco”.
¿Cómo tendrá que encarar esta situación el ahorrista?
Conviene ahorrar en dólares. No va a ser la mejor opción en cuanto a rendimientos, pero definitivamente conviene ante una devaluación y teniendo en consideración la “fijación” del argentino con el dólar. En la mentalidad genérica del argentino el dólar es un tema muy presente, aun cuando el precio de este no tenga un impacto real en la vida de la gran mayoría.
En este aspecto, ¿el gobierno nacional se está moviendo de manera coherente?
En mi opinión, el Banco Central se está moviendo profesionalmente. Si estoy de acuerdo o no, es otra cuestión. Es decir, están logrando una devaluación paso a paso y, teniendo en cuenta que la actual presidente del Banco Central lleva allí desde 2011, se puede afirmar que sí hay una línea coherente de la política.
De todas maneras, no sabría decir que va a haber una fuerte devaluación “sí o sí” luego de las elecciones o a fin de año. Pero sí considero que la situación actual requiere un ajuste y creería que hasta sería favorable. Porque una devaluación bien manejada no tiene que ser necesariamente negativa y es algo que hace falta, tanto por la brecha entre el oficial y el paralelo como por la inflación.

Más información: http://www.facebook.com/EconomiaSalta

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