Pedro Arias es ingeniero agrónomo egresado de la Universidad Católica Argentina y actual presidente de PROGRANO, entidad que nuclea a productores agrarios del norte argentino. Con 56 años, casado y padre de cinco hijos, desarrolló toda su vida profesional vinculada a la actividad agropecuaria y en los últimos años amplió también su participación en otros sectores. Desde su rol institucional representa a uno de los sectores productivos más relevantes de la provincia, en un contexto atravesado por problemas estructurales de competitividad, infraestructura y presión fiscal.
En esta entrevista con Dossierweb, analiza la delicada situación que atraviesa el agro salteño en plena cosecha, marcada por el colapso de los caminos rurales y rutas de salida de la producción tras una temporada de intensas lluvias. También aborda el impacto del tipo de cambio, las tasas de financiamiento, la presión de las retenciones y los bajos precios internacionales de los commodities. Además, se refiere al costo logístico del norte argentino, la necesidad de reactivar el sistema ferroviario, el debate sobre la ley de semillas y el rol estratégico del INTA en investigación, genética y transferencia tecnológica para el desarrollo productivo regional.
Especial Dossierweb

Desde Prograno advirtieron que la cosecha se ve afectada por el deterioro de caminos rurales y rutas provinciales.
— ¿Cómo está la situación del campo salteño hoy?
— Estamos en este momento es una encrucijada más que nada por la infraestructura. Estamos recibiendo cuestionamientos de los asociados por los malos estados de los caminos vecinales y rutas provinciales para que entren las maquinarias a cosechar y los ven imposibles para sacar la cosecha. Donde se está pudiendo entrar con cosechadoras, se está embolsando para sacar más adelante. Con este año tan lluvioso y poco mantenimiento a las rutas, hoy están colapsado. Y esto no es algo de ahora. Así que estamos gestionando ante el gobierno qué plan tienen, cómo pueden solucionar este problema, porque invertir tanto capital de trabajo y no sacar la cosecha por el estado de las rutas es realmente lamentable.
— ¿Qué respuesta han tenido en concreto sobre el mal estado de las rutas para sacar la producción?
— Estamos planteando una reunión con el ministro de la Producción para que nos dé respuestas concretas, porque hoy los productores nos están pidiendo soluciones. Eso nos está faltando. Se está trabajando, mandaron máquinas, pero necesitamos cuestiones más concretas y más específicas.
— Y a nivel macro, nacional ¿qué evaluación hacen desde Prograno?
— El campo está inserto en la economía en donde, por un lado, estamos conformes con tener previsibilidad en el negocio, tener un dólar que no está desdoblado, poder comprar y vender al mismo tipo de dólar, y tener una inflación más o menos controlada o bastante controlada. Esto nos da posibilidades por lo menos de presupuestar una campaña y poder tener previsibilidad. Previsibilidad es la palabra clave. El 80% de la producción salteña va a exportación, entonces, si tuviéramos un tipo de cambio más competitivo estaríamos todos un poco más conformes, pero es lo que hay. Hoy estamos quedando caros en dólares. Lo vemos todos los días en el valor del precio de la cosecha en dólares, del flete por kilómetro en dólares, de los agroquímicos en dólares. Estamos quedando caros, con un costo de producción caro. Son las reglas del juego y hay que jugarlas, esperando que haya mejoras en las tasas.

Arias sostuvo que el agro salteño sigue siendo competitivo pese a retenciones superiores al 20%
— ¿Y cómo impacta eso en el financiamiento?
— El campo necesita mucho financiamiento. Más o menos depende de la empresa, pero normalmente un 60% del capital de trabajo se financia por medio bancario, principalmente. Algo también por medio de laboratorios o de acopios. Y realmente hoy las tasas que tenemos no están permitiendo financiarnos cómodos.
— ¿Cómo está hoy el mercado internacional?
— Nosotros manejamos mucho algunas variables, que son la cantidad de stock que hay de maíz o de soja, que son los cultivos principales. Y cuando estamos arriba de un 5 o 6% es que hay mucho stock en el mundo. Y estos años estamos en esa relación, arriba de un 10% de la producción mundial. Eso hace que los valores de los commodities estén bajos. ¿Te acordás cuando el valor de la soja estaba en 600 dólares?, bueno, hoy estamos hablando de la soja de cerca de 300 dólares y el maíz parecido. Entonces los números están muy ajustados.
— ¿Qué cambiaría si se eliminaran las retenciones?
— Los números se acomodarían obviamente si bajaran las retenciones. Vos fijate qué competitivo es el campo salteño y el campo argentino, que con retenciones arriba del 20% podamos seguir compitiendo a nivel mundial. Si nos sacarían las retenciones, todo ese volumen de dinero se dirigiría a inversiones en maquinaria, inversiones en campo, en tecnología y un montón de cosas que harían que la matriz económica de cada campo cambiara.

El sector reclama avanzar en infraestructura ferroviaria para reducir los altos costos logísticos del norte argentino
— ¿Creen que el Gobierno tiene margen para avanzar en eso?
— Creemos que el Gobierno tiene claro que es el camino. No están pudiendo todavía efectivizarlo porque creo que se están cayendo los ingresos y por eso no están pudiendo hacerlo. Pero bueno, es algo que tendría que darse medio pronto. Esas son las expectativas. Y el otro elemento que entra a jugar es la guerra. Estamos empezando con la cosecha de soja, seguimos con el poroto, maíz y otras. Y esta suba del combustible nos va a pegar muy fuerte en cosecha y flete, que es casi el 60% del costo.
— Hablabas hace un rato de la infraestructura vial. Pensaba en las posibilidades de reactivar el ferrocarril. ¿Cuánto está afectando esto a la competitividad del campo salteño y del norte?
— En ninguna parte del mundo se transportan 1.400 kilómetros por camión. Todas las distancias largas tienen que hacerse en tren y las distancias cortas del campo al acopio tendrían que ser solamente en camión. La verdad que si realmente el gobierno termina la licitación y la gana alguna empresa que realmente conozca el tema, sea competitiva a nivel mundial y pueda invertir lo que hay que invertir, va a ser muy importante no solamente para el agro, sino también para la minería. Las cámaras mineras ven como problema importante a futuro no tener buenos caminos para sacar la producción. Las rutas nacionales también están destruidas. Entonces, si el tren realmente viene a cumplir la función de sacar todo lo que se produce en lugares que están lejos de los puertos, sería muy bueno.

La entidad impulsa una nueva agenda vinculada a ley de semillas, genética e innovación junto al INTA
— También mencionabas preocupaciones vinculadas a la ley de semillas y al INTA.
— Sí. Dentro de la agenda de esta nueva comisión directiva tenemos el tema de la ley de semillas. Sobre todo, nosotros como Salta y Jujuy no influimos tanto en soja, pero sí vemos importante ser artífices de la ley de semillas en lo que respecta al poroto, porque el 80% de la exportación nacional de poroto se produce en Salta. Yo creo que tenemos que acomodarnos a las nuevas normas, pero que el productor sea el que defina junto con las distintas instituciones cómo tendría que ser la ley para que sea justa, que ayude al productor y también a los que invierten en genética.
— ¿Y qué rol juega ahí el INTA?
— El INTA hizo muchas variedades de poroto muy exitosas, con quince o veinte años de antigüedad. En el último tiempo estuvo un poco parado con respecto a tecnología y genética. La idea es trabajar junto con el INTA para volver a que sea realmente un instituto que vuelque genética y tecnología al productor, que vuelva a tener la importancia que tuvo hace algunos años atrás.









