Lucía Caso es contadora de profesión y referente de Tastil Viajes y Turismo, una de las agencias con mayor trayectoria en el turismo receptivo del norte argentino. Tras una experiencia de vida y trabajo en Río de Janeiro, donde se vinculó por primera vez de lleno con la hotelería y el servicio turístico, regresó a Salta y comenzó un recorrido que la llevó del hotel familiar La Candela al desarrollo de productos turísticos enfocados en el receptivo y en la promoción del norte argentino. Actualmente coordina operaciones y ventas en la empresa familiar, con fuerte foco en mercados internacionales, especialmente Brasil, y en la creación de experiencias de viaje con identidad cultural y territorial.
En esta entrevista con Dossierweb Lucía Caso analiza el complejo presente que atraviesa el turismo salteño, la incertidumbre de la temporada de invierno y el cambio en los hábitos de consumo de los viajeros. Reconoce que la creación de nuevos productos turísticos es clave para que el destino Salta se siga renovando. Analiza el impacto de la economía nacional sobre el sector, la necesidad de mejorar la conectividad aérea y vial, y el potencial estratégico del nuevo vuelo Salta–Río de Janeiro. “Brasil puede convertirse en uno de los mercados más importantes para Salta” dice, y subraya que el desafío pendiente para el sector sigue siendo romper la estacionalidad con planificación, eventos y nuevos productos turísticos para sostener la actividad durante todo el año.
Especial Dossierweb

Tastil presente en “Destino Salta” en Montevideo: la apuesta es traccionar pública de la región
— Estamos a muy poco de iniciar la temporada de invierno, históricamente la temporada fuerte de Salta. ¿Cómo está hoy Salta como destino y ustedes insertos con su oferta y propuestas de cara al inicio de la temporada?
— Veo que viene un poco lenta la temporada de invierno. El año pasado también lo vivimos así, se activó más sobre el momento y salieron reservas de última hora. Yo espero que sea una buena temporada y que el argentino viaje por Argentina. El año pasado nos pasó que muchos se fueron afuera por el tipo de cambio, pero estamos listos para empezar la temporada. Ya tenemos algunas reservas y esperamos que se reactive en estas semanas que faltan.
— ¿Sigue la tendencia del argentino que está reservando pocos días antes o incluso saliendo en auto y resolviendo sobre la marcha?
— Sí, totalmente. Teniendo también el hotel, me da otra mirada además de la agencia y veo mucho eso: mucho turismo caminando, preguntando precios y reservando más a último momento. Antes las reservas eran mucho más anticipadas y últimamente se está volviendo esa tendencia de decidir sobre la marcha.

Turismo rural en Campo Alegre. Para Caso, las nuevas experiencias son clave para darle más competitividad al destino Salta
— El turismo en Argentina está muy afectado. ¿Cómo la están pasando como sector en esta coyuntura?
— Sí, la verdad que es complicado. Estamos todos haciendo fuerza porque hace bastante tiempo que está quieta la demanda. Estamos tratando de sobrevivir, de cubrir los costos al menos. No sé cuánto más aguantamos. Yo siempre soy bastante positiva y espero que vaya cambiando, pero justo ahora estamos transitando la temporada baja. Junio sigue siendo bastante bajo en el norte, en Salta, y estamos remándola. Tuvimos que reducir bastantes costos también. Creo que con el cambio de gobierno todos nos sinceramos con los costos y empezamos a hacer los números más finos, más prolijos, a saber realmente cuánto te sale tener abierto el local, cuánto te sale tener gente. Creo que estamos todos, no solo en turismo sino en todos los rubros, reacomodando los números y ajustándonos. Y esperando esta temporada de julio y también la llegada de turistas internacionales, extranjeros, porque eso sí veo que este año, con los vuelos que tenemos de afuera y con este anuncio del vuelo directo Río–Salta, nos va a ayudar a capturar más turistas extranjeros.
— ¿Cómo están funcionando hoy los vuelos internacionales y regionales? ¿Está viniendo más turismo extranjero?
— Están viniendo, no sé si tanto por Copa o LATAM, que son vuelos bastante emisivos. Sin embargo, yo creo que tenemos una súper oportunidad para salir a atacar mercados y hacer receptivo al vuelo, para que nos lleguen más turistas. Sí llegan turistas por esos vuelos, pero no son la mayoría. Con el vuelo de Paraguay están llegando pasajeros paraguayos también. Nosotros viajamos bastante a Paraguay para promocionar el destino y al paraguayo le encanta Salta, le encanta Jujuy. Ese vuelo lo veo bien. Y el vuelo de Río–Salta va a empezar a operar recién en diciembre, pero el brasilero ya ha empezado a venir teniendo el vuelo Iguazú–Salta, que sí trae bastantes extranjeros. Hace unos años tuvimos el vuelo de Aerolíneas Argentinas San Pablo–Salta, que lamentablemente duró poco. En mi opinión no se le dio mucho tiempo, pero sí permitió que el brasilero empezara a escuchar de Salta y del norte argentino. Antes ni sabían dónde estábamos. Ese vuelo fue muy importante y este nuevo vuelo Salta–Río es una gran noticia. Ya estamos trabajando con operadores de allá que quieren vender el destino y están sacando grupos. Hay que darle tiempo, capacitar, hacer fam tours y promocionar mucho para posicionar el destino en un país tan grande como Brasil.

Lucía en la World Travel Market de São Paulo. Hoy lamenta que no le hayan dado tiempo a esa ruta
— ¿Y hoy qué está buscando el turista? ¿Cambió la forma de viajar?
— Sí, totalmente. El viajero viene en busca de experiencias. No solo a visitar Cafayate en sí, sino ir a una buena bodega, probar un buen vino, conocer lo que tenemos en el norte que es tan valioso como la cultura y la tradición. Los turistas valoran mucho eso. Los brasileños, por ejemplo, con el vino aquí se vuelven locos, pero también disfrutan de paisajes que son únicos. Me parece que la tendencia es esa: el turista ya no busca recorrer tanto en poco tiempo, sino quizás recorrer menos pero disfrutarlo mejor y sumar experiencias que le queden para siempre.
— ¿Salta necesita nuevos productos turísticos para sostener su crecimiento?
— Sí, me parece que como todo destino tenemos que seguir innovando y proponiendo cosas nuevas. Para mí sería clave lograr la pavimentación de la Ruta 40 y de otros accesos estratégicos porque eso abriría muchísimas posibilidades. Ya existen atractivos extraordinarios como las Cuevas de Acsibi, el Puente del Diablo o La Poma, pero muchas veces el acceso es difícil. Tenemos paisajes impresionantes y lugares únicos, pero si no generamos nuevos productos y nuevas experiencias el destino puede empezar a quedarse. Por eso la renovación permanente es clave.

La buena conectividad, sean rutas o vuelos, son otra pieza fundamental para que el turismo en Salta vuela a brillar
— ¿Qué respuesta han tenido respecto de la conectividad y el estado de las rutas?
— Es un tema permanente. Con los vuelos de cabotaje siempre estamos pidiendo que de alguna forma se puedan bajar los precios, porque los pasajes a Salta están bastante caros y eso muchas veces deja al norte afuera de determinados circuitos turísticos internacionales. Y con el tema rutas, hace mucho tiempo que venimos pidiendo mantenimiento. Creo que están haciendo algún trabajo en la Ruta 40. Ojalá sea así y se mantenga, porque hoy el estado de algunos tramos hace muy difícil transitar.
— La última: ¿cómo rompemos la estacionalidad?
— Sería espectacular poder romper con la estacionalidad. Yo creo que la clave está en anticiparse y armar una planificación anual. Mayo y junio históricamente son meses bajos para el norte, a pesar de que son muy buenos meses para viajar por el clima. Hay que trabajar con más tiempo, no llegar a marzo o abril pensando recién en mayo. Eventos, carreras, festivales y recitales ayudan muchísimo. Lo vimos con el Raid de los Andes o con la carrera de New Balance. Esos eventos traen gente de afuera, nos posicionan y ayudan al empresario turístico a combatir esos meses que son bastante duros.









