El crecimiento del fraude digital dejó de ser una amenaza aislada para convertirse en una presión constante sobre el sistema financiero.
En Argentina, las denuncias por estafas digitales vienen en aumento sostenido en los últimos años, impulsadas principalmente por la expansión de los canales digitales como el home banking, billeteras virtuales y pagos electrónicos. Según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y reportes del Ministerio Público Fiscal, gran parte de estos fraudes se originan en entornos digitales, a través de modalidades como phishing, suplantación de identidad y engaños en redes sociales.
De acuerdo con datos de su plataforma de investigación VisualGPS, aunque el 80% de las personas afirma utilizar servicios financieros digitales, la confianza sigue anclada en lo humano y lo tangible. 8 de cada 10 usuarios confían más en asesores humanos que en servicios impulsados por IA, y muestran una mayor afinidad hacia instituciones con presencia física. Incluso entre quienes ya operan digitalmente, 6 de cada 10 prefieren bancos tradicionales con sucursales y tarjetas de crédito respaldadas por espacios físicos.
Esta necesidad de lo físico responde, en parte, a que el fraude también se ha sofisticado en el entorno digital. Hoy incluye desde ataques de ingeniería social hasta el uso de inteligencia artificial para generar voces o imágenes falsas. En un momento en que el sector impulsa herramientas como pagos digitales, billeteras virtuales y banca móvil, este nivel de sofisticación evidencia la urgencia de replantear estrategias para fortalecer la confianza en el sistema financiero.
Para las instituciones financieras, esto implica no solo reforzar sus sistemas de seguridad, sino también comunicar de manera clara cómo acompañan y protegen a sus clientes. En un contexto donde el fraude digital se mantiene como un riesgo latente, visibilizar estas acciones se traduce en mayor credibilidad. Mostrar un servicio al cliente accesible, códigos visuales que transmitan cercanía y contenido que refleje transparencia son algunos de los principales impulsores de confianza, según la compañía.









