Así lo señala un informe de la consultora Finsoport. Las expectativas de devaluación, no obstante, aflojaron. El dólar futuro a fin de año en Nueva York cayó 70 centavos desde marzo. Un día después de conocerse el resultado de las urnas que sellaron una clara derrota de la gestión kirchnerista, la propia presidenta se encargó de despejar en conferencia de prensa cualquier duda de una eventual devaluación.
Más allá de los esfuerzos del Gobierno para barrer con esta idea, hay variables que pueden ser peligrosas para el brío oficial.
La salida de capitales al exterior es un factor clave para el precio del dólar y a la vez, una constante hace por lo menos un año. En el primer trimestre de 2009 se fugaron cerca de u$s 4.000 millones. Muchos analistas estiman que para junio el número fue menor: algunos calcularon una cifra en torno a los u$s 1.500 millones el mes pasado. Pero el número sigue siendo alto.
En esta línea, según un informe de la consultora de Finsoport, entre 2003 y la primera mitad de 2007, las compras de divisas del sector privado por transferencias de capital (una porción sustancial de la formación de activos externos privados) raramente habían superado los u$s 10.000 millones anuales.
A partir de entonces, la curva se “empinó” abruptamente hasta niveles anuales que en marzo pasado totalizaban u$s 27.000 millones –casi tres veces los niveles previos a la crisis de las hipotecas subprime–. De esta manera, los agentes económicos claramente habían acrecentado su preferencia por los activos externos.
En el informe advierten que este proceso se empieza a dar a partir del destape de la crisis subprime a mediados de 2007, cuando los roles en el mercado cambiario local prácticamente se invirtieron. Hasta ese entonces, dice el informe, el Banco Central (BCRA) era el que compraba divisas en el mercado al sector privado pero desde el estallido de la bisagra que transformó la economía mundial, el organismo monetario se convirtió en vendedor neto de divisas. “Tras un ciclo de cinco ejercicios en los que el Banco Central adquirió excedentes cambiarios netos del sector privado por un promedio cercano a los u$s 10.000 millones anuales, a partir de 2008 la autoridad monetaria se constituyó en oferente neto divisas “cubriendo” los déficit que se produjeron entre la oferta y la demanda de divisas del sector privado”, escribieron los analistas de la consultora.
No obstante, en el informe señalan que moderada reducción en el trimestre pasado, aunque consignan que el acumulado anual alcanza niveles históricamente elevados (alrededor de u$s 25.000 millones anuales).
“Precisamente, la persistencia de esta significativa “brecha” que separa a la situación actual de “aquellos buenos viejos tiempos”, es la que permite interrogarse sobre si están dadas las condiciones para un aterrizaje de este viaje a la dolarización de las carteras”, explicaron.
Expectativas enfriadas
Pero aunque los escenarios que se manejan apuntan a que las expectativas de devaluación sigan creciendo, los precios de dólar futuro en Nueva York, conocido como NDF, muestran una tendencia contraria.
“Esta descompresión, determina que la paridad implícita de las operaciones negociadas para fin de 2009 incluya una caída de unos 70 centavos frente a los casi $ / U$S 5 que se transaban en marzo pasado. No obstante, la curva tiende a ubicarse en un ajuste anual de 27% (9 veces superior al de hace dos años atrás), reflejando que aún persisten restricciones (tanto locales como foráneas) que alejan las expectativas sobre una recuperación de la holgura en el mercado de divisas”.









