Fernando García Soria saltó en diciembre pasado del Ministerio de Turismo de Salta al Ministerio de Turismo de la Nación. Sus vivencias, sus planes y metas, en diálogo con Dossier Empresario.
“Hay lugares en la Argentina en donde la opción es turismo o muerte”. Esa definición, contundente y al mismo tiempo polémica, corresponde al ministro de Turismo de la Nación, Gustavo Santos, pero la repite convencido Fernando García Soria. Este carismático joven salteño se sumó en diciembre pasado al equipo de Santos como secretario de Promoción Turística de la Nación, luego de haber sido durante varios años secretario de Turismo de la provincia. Y repite esa frase porque está convencido que “a largo plazo, el turismo es una herramienta de desarrollo”, para la cual eligió trabajar desde Buenos Aires y para todo el país.
En diálogo con Dossier Empresario, García Soria no consideró su designación como un logro personal, sino que lo adjudicó al trabajo desplegado por Salta en los últimos años. “Desde afuera siempre se miró con atención el trabajo colaborativo que realizamos aquí el sector público y el sector privado para desarrollarnos turísticamente. Fruto de ese trabajo hoy tenemos una infraestructura muy desarrollada, con más de 13.000 plazas hoteleras, muy buen servicio de transporte, conectividad aérea y muchas ventajas más. Pero siempre, el factor diferencial fue el Estado liderando y el sector privado trabajando a la par”, repasó.
El funcionario nacional recordó que conoció a Santos en 2008, durante una capacitación que realizaron juntos en Costa Rica. “A sus 59 años, él tiene una visión muy clara de los que debe ser el turismo en la Argentina en los próximos años, y aceptó sumarse el Gobierno para aportar un perfil técnico”, explicó, y aseguró que su filosofía se resume en la frase del comienzo de la nota. “Para muchas localidades, el turismo genera posibilidades y oportunidades que no se hubieran presentado de ninguna otra manera”, consideró. “Cuando se desarrolla el turismo, se genera inversión genuina no sólo de los grandes, sino también de los pequeños; se generan oportunidades y la gente se queda. El turismo, en definitiva, ayuda a combatir el desarraigo y las migraciones internas, y mejora la calidad de vida de la gente”, agregó.
Consultado acerca de las acciones puntuales que desarrolla desde su cargo, García Soria contó que “estamos trabajando con un equipo muy federal, en la ingeniería y reingeniería de los mercados turísticos. Esto implica repensar todo, desde los atractivos que tiene cada lugar, lo que se puede vender y a quién dirigir el mensaje, hasta aprender a hacer promociones. Por ejemplo, hasta ahora todos los destinos turísticos iban a promocionarse a Buenos Aires, donde tienen que competir con cientos de mensajes de cientos de lugares, y muchas veces no se logra el objetivo buscado. Pero con los fines de semana largos se instaló mucho la idea de aprovechar los destinos que están cerca, a una distancia de hasta 600 kilómetros. Entonces, resulta más efectivo promocionarse en la región, y a veces se descubren mercados muy interesantes”.
Este replanteo alcanza no sólo al mercado interno, sino también al internacional. “Argentina había abandonado el mercado de Estados Unidos y se había hecho Brasildependiente. Pero por la crisis económica que enfrenta Brasil, los pasajeros que llegan desde allá están en caída desde 2014. Entonces, estamos trabajando en diversificar los mercados en los que vamos a invertir”, repasó el funcionario salteño. Y enumeró las metas con las que trabajan: “De los cinco millones de turistas anuales que recibimos en 2015, aspiramos a llegar a nueve millones en 2019. Sabemos que la cifra asusta, pero sabemos también que tenemos el potencial”.
En su repaso admitió que “eso implica mejorar la capacidad hotelera, los aeropuertos, desarrollar nuevos servicios y, sobre todo, desarrollar nuevas regiones. Hoy los turistas internacionales cuando piensan en Argentina piensan en la Patagonia, Buenos Aires e Iguazú. A futuro, queremos apuntar al desarrollo del NEA con los Esteros del Iberá en Corrientes, El Impenetrable en Chaco y el Bañado de las Estrellas en Formosa, que es tan relevante como El Pantanal de Brasil, pero con la presencia de los pueblos originarios. También proyectamos desarrollar la marca Puna como un proyecto de carácter internacional, en alianza con otros países sudamericanos. También pensamos promover el turismo religioso, aprovechando que tenemos un Papa argentino; y a eso le vamos a sumar nuevos destinos en la Patagonia y vamos a explotar que el año que viene Buenos Aires será Capital Iberoamericana de la Gastronomía”.
Otro desafío que planteó fue que “tenemos mucho por hacer en materia de posicionamiento digital. Hoy hay muy poca información en Internet acerca de los destinos en Argentina. Tenemos que saber mostrar lo que tenemos, para aumentar las posibilidades de que nos elijan”. Y apostó también por el mercado interno. “El 47% de la población viaja al menos una vez al año, cuando en otros países ese porcentaje es del 60%. Creemos que promoviendo el turismo regional y el turismo social, podemos potenciar la idea del acceso al turismo como un derecho; apuntando a destinos emergentes y mejorando la calidad del producto con continuidad en el tiempo” agregó.
Al consultarlo sobre la coyuntura para el sector, impactado por el tarifazo, la inflación y la recesión, García Soria opinó que “cuando se presenta esta situación, hay que hacer un trabajo profesional y armar una estructura para cuando la coyuntura cambie. Hay que estar preparado, porque se vienen buenos tiempos”. Y agregó: “En todo el mundo el turismo está en crecimiento. Nosotros tenemos la voluntad de ser protagonistas, definimos que caminos tomar y que herramientas aplicar. Aspiramos a que la actividad crezca sobre lo sostenible, no sobre la coyuntura. Queremos, en definitiva, que a largo plazo el turismo sea una herramienta de desarrollo”.
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El perfil
Con 35 años, Fernando García Soria asegura que su pasión por el turismo viene de la pasión de sus pares por vacacionar dentro de la provincia, que conoció de punta a punta. “Siendo chico, me sorprendió encontrar unos turistas alemanes en Molinos, y ahí descubrí que el turismo es una muy buena forma para mostrar y compartir lo que tenemos”, contó. Estudió y se recibió de Licenciado en Turismo en la Universidad Santo Tomás de Aquino, de Tucumán; y su primer trabajo fue como pasante en el área de Planificación de la Secretaría de Turismo, en 1999. Luego trabajó en el sector privado, y en 2008 volvió a la función pública en el área de Calidad y Fiscalización del recién creado Ministerio de Turismo. En 2011, el entonces ministro Federico Posadas lo designó subsecretario de Turismo; y luego el actual Ministro, Mariano Ovejero, lo designó secretario del área. En diciembre pasado, Gustavo Santos le propuso sumarse al Ministerio de Turismo de la Nación.









