Bolivia habilitó una planta que podría procesar todo el gas crudo que hoy envía a la destiliería salteña. La planta local procesa 15 millones de metros cúbicos por día. Más de la mitad provienen del país vecino.
Si Bolivia dispone para uso propio la totalidad de producción de la nueva planta separadora de gas del Gran Chaco, en Yacuiba, la refinería de Campo Durán estará en serios problemas.
Actualmente, la refinería salteña recibe por día 8 millones de metros cúbicos de gas húmedo (o sea, para procesar y separar metano, butano y propano) del país vecino, pero si las reglas del juego económico cambian en Bolivia, dejarán de enviar ese gas rico y podrán comercializarlo a nuestro país ya industrializado (solo llegaría metano), lo que impactará directamente en la mano de obra que trabaja actualmente en Campo Durán y, obviamente, en los precios.
La advertencia sindical
El secretario general de los trabajadores de la industria de petróleo y gas de las provincias de Salta y Jujuy, Alberto Romero, explicó que “por ahora, la planta de Yacuiba no está utilizando toda la capacidad instalada, es decir, no procesa los 32 millones de metros cúbicos por día, aunque en un tiempo más van a llegar a esos volúmenes. La planta fue inaugurada formalmente en diciembre del año pasado, pero había que ajustar todo el funcionamiento porque es un complejo muy grande. Finalmente comenzó a producir y por el momento no vamos a tener problemas, porque la Refinería de Campo Durán seguirá recibiendo los 8 millones que diariamente ingresan desde Bolivia y eventualmente, en las próximas semanas, podría subir a 10 millones de metros cúbicos diarios”, precisó.
El dirigente sindical norteño y miembro de la Federación Nacional agregó que “Campo Durán procesa en estas semanas 15 millones de metros cúbicos de gas por día y, de ese total, más de la mitad proviene de los pozos del sur de Bolivia. Como limita su refinamiento a esos volúmenes, uno de los túrbex está fuera de actividad. Lo que hay que decir es que si finalmente la planta del Gran Chaco termina demandando todo el gas de los pozos de Bolivia para utilizar toda la capacidad instalada, estaremos en problemas. Si la destilería Campo Durán no tiene gas suficiente para procesar, lo primero que se afectará serán los puestos de trabajo y es allí donde reside nuestra mayor preocupación”, agregó Romero.
La planta inaugurada
El lunes último, el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, inauguró la primera planta separadora del Gran Chaco que lleva el nombre del expresidente de YPFB, ingeniero Carlos Villegas, fallecido en enero pasado. Lo hizo en compañía de su par paraguayo Horacio Cartes.
Con esta empresa, que demandó una inversión de casi 700 millones de dólares, Bolivia dio un paso importante en la integración energética en el Cono Sur, ya que el 80 por ciento de su producción de GLP será exportada a Paraguay y Perú y en menor medida a Uruguay, Brasil y Argentina.
La del Gran Chaco es la planta más importante por su capacidad de producción que habilitó el vecino país, construido por la española Técnicas Reunidas, el mismo holding que, según lo manifestó el presidente Morales, será la que construya una planta petroquímica prevista en el mismo Chaco tarijeño. El 20% restante de la producción de GLP de la planta de Gran Chaco permitirá a Bolivia cubrir la demanda interna, ya que este nuevo complejo construido en un predio de 75 hectáreas y a pocos kilómetros al norte de Yacuiba sumará su producción a la de Río Grande de Santa Cruz de la Sierra que opera desde 2013.
Fuente: Cristina Carrazán, El Tribuno









