La crisis pandémica dejó al descubierto cómo funciona la economía mundial y la retroalimentación económica a distintos niveles
Richard Baldwin, profesor de economía internacional en el Graduate Institute of International and Development Studies en Ginebra y fundador del portal VoxEU.org, le dijo a Infobae que “esta no es una crisis crediticia, ni una crisis bancaria, ni una cambiaria. La crisis de hoy es un poco de todo esto”. El especialista desarrolló un gráfico explicativo sobre los caminos de comercialización y financiamiento que involucran desde la economía hogareña hasta los sistemas financieros mundiales.
Allí mostró cómo es el diagrama circular de flujo de dinero y qué efectos sufrirá ante el avance del brote en todo el mundo. Asimismo, proveyó sus sugerencias respecto de qué cree que deberían hacer los gobiernos para evitar consecuencias financieras catastróficas.
Por medio de su gráfico, el especialista norteamericano explica cómo se desarrolla ese flujo financiero y como se ve fuertemente afectado por el avance del coronavirus. “En forma simplificada, los hogares poseen capital y mano de obra que venden a las empresas. Éstas lo utilizan para hacer cosas que luego los hogares compran con el dinero que les dieron las empresas, completando así el circuito y manteniendo la economía en marcha”, explica Baldwin.
La presente crisis también golpea a la fabricación, un sector especialmente vulnerable ante estas situaciones ya que muchas producciones han sido y serán frenadas durante semanas o incluso meses.
Todo este impacto en el sector laboral y financiero puede llevar, en muchos casos, a la quiebra de empresas. Esto crea nuevas interrupciones en el flujo de dinero, puesto que los acreedores no ven sus créditos cancelados y los trabajadores quedan desempleados. Además, la quiebra de una compañía puede poner en peligro a otras.
¿Qué deben hacer los gobiernos ante esta crisis?
“El principio básico debería ser: mantener las luces encendidas”, aseveró el especialista norteamericano pero con una advertencia: “Reducir el número de quiebras personales y corporativas innecesarias”.
A su vez, apuntó que el gobierno debería asegurarse de que las personas tengan dinero para seguir gastando, incluso si no están trabajando
“Un beneficio secundario de esto sería subsidiar el tipo de cuarentena necesaria para aplanar la curva epidemiológica”. De hecho, el gobierno de los Estados Unidos ya se ha mostrado a favor de enviar dinero en efectivo a todos los contribuyentes del país para de esa manera estimular la economía y evitar que un porcentaje relevante de ciudadanos no logre afrontar sus gastos durante la parálisis.

Revista Dossier Empresario









