El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Salta celebró la puesta en marcha del plan, pero consideró difícil su desarrollo en un contexto inflacionario como el actual.
En Salta, el déficit habitacional estructural ronda las 90 mil viviendas, según el presidente de la Cámara Inmobiliaria de Salta, Juan Martín Biella. Se trata de un problema que se viene acarreando desde hace décadas. En este contexto, el anuncio de los nuevos créditos hipotecarios fue celebrado por el sector inmobiliario de la provincia, pero la inflación en incremento genera incertidumbre y preocupación.
Biella dijo que el lanzamiento de este programa es un acierto, siempre y cuando se controle la inflación: “por debajo de los 10 puntos es lo óptimo”, explicó.
“En los últimos dos años realmente estaba muy frenado el mercado, sobre todo en la venta del usado porque no había línea de crédito para la clase media”, contó. En este panorama de paralización, el nuevo proyecto genera expectativas. “El segmento que estaba buscando vivienda, la clase media y media alta, no tenía capacidad de ahorro; ahora, en el corto y mediano plazo este programa puede tener buenos resultados”, agregó. No obstante, aclaró que el acceso a este plan no alcanzaría a todas las familias con necesidad de vivienda, tomando en cuenta que gran parte de la población salteña cobra su salario “en negro” o no llega al mínimo requerido.
Ahora bien, si la inflación se mantiene en el orden del 25 y 30% (o más), “tomar un crédito sería terrible, un suicidio”, enfatizó Biella, considerando que las cuotas se ajustan a este porcentaje. Si bien, una cláusula del proyecto no permite que el valor de la cuota suba más que la variación salarial de cada trabajador, igualmente la deuda extiende su plazo y se acrecienta.
El presidente de la Cámara Inmobiliaria local estima que en la segunda mitad del año, con una nueva actualización de los salarios, recién se verán consultas entre la población interesada, dado que hoy el anuncio llegó cuando la mayoría de las familias están tratando de adecuarse a los ajustes de precios y de impuestos.
Temor entre los interesados
Pero Biella, no es el único que puso ojo en la inflación como cuestión a controlar para lograr el éxito en este programa.
“Está el temor de que el crédito, al estar indexado por inflación, suba más rápido que los salarios y sea difícil pagar la cuota”, señaló el economista Martín Tetaz recordando la experiencia de la Circular 1.050 del Banco Central de 1980.
Tetaz explicó que la novedad que tienen estos créditos es que “incluyen una cláusula por la que si los precios se despegan demasiado y suben más de 10% que los salarios, en ese caso el banco está obligado a renegociarte el crédito”.
“Esto es extender el plazo de manera tal que el monto de las cuotas no suba tanto y vos puedas hacer frente a ellas sin temor a perder el crédito o perder la vivienda”, agregó el economista.
Y si bien Tetaz resaltó que hay un interés enorme por parte la clase media en la Argentina para acceder a una vivienda, señaló que en las primeras semanas prevalecerá la prudencia. “Hasta que los niveles inflacionarios vuelvan al 2% mensual, probablemente entre mayo y junio, creo que estos primeros meses con una inflación tan alta va a haber un poco de reticencia a meterse en este esquema”, opinó Tetaz.
Por su parte, el director de Reporte Inmobiliario, José Rozados, planteó las dificultades que podrían presentarse por tratarse de un sistema de créditos al que los argentinos no están acostumbrados. “Veremos si los propietarios están dispuestos a vender en pesos o a escriturar uno o dos meses después de cerrada la operación, hasta que se desembolse el crédito”, subrayó.
Fuente: La Gaceta









