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El blanqueo plantea la posibilidad de “tallar y dar de nuevo” con la AFIP

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Dos prestigiosos contadores locales, Mariano Ramón y Miguel Hadad, analizaron junto a Dossier Empresario los alcances de la ley de Sinceramiento Fiscal lanzada por el Gobierno nacional. 

En un escenario económico en el que no abundan las buenas noticias, la reciente promulgación de la ley de Sinceramiento Fiscal, que contempla un blanqueo de capitales, una moratoria y la reforma de algunos impuestos, fue muy bien recibida por los agentes económicos. El mayor atractivo de la nueva legislación es la posibilidad de establecer un “borrón y cuenta nueva” con el Fisco, pero para muchos hombres de negocios tiene casi la misma importancia la oportunidad que se brinda de devolver al circuito económico plata que hasta ahora estaba “bajo el colchón”, en una caja de seguridad o en el exterior. Para profundizar sobre los pormenores de la ley, Dossier Empresario dialogó con dos reconocidos profesionales del medio, Mariano Ramón y Miguel Hadad, ambos titulares de dos prestigiosos estudios locales.
“Este blanqueo es una especie de ‘puesta a cero’ desde el punto de vista fiscal y tributario. El objetivo expresado por el Gobierno es cumplir con la reparación histórica para los jubilados y pensionados, por lo que todo lo que se recaude va a tener ese destino. Pero detrás de esto, el Gobierno también necesita que entren dólares al país. Los objetivos del promocionado ‘segundo semestre’ no se ha alcanzado, y entonces parece que desde el blanqueo van a llegar los dólares que no han llegado por las inversiones”, repasó rápidamente Mariano Ramón.
Su colega Miguel Hadad también valoró la oportunidad del blanqueo. “Hay una enorme cantidad de argentinos que tienen fondos surgido de actividades lícitas, pero que no pagaron la totalidad de los impuestos que correspondían. Ese dinero está hoy fuera del sistema, y este sinceramiento fiscal constituye una oportunidad para reincorporarlo al circuito económico”, detalló.

Ambos profesionales coincidieron en aclarar que el blanqueo no apunta a liberar de responsabilidad a quienes cometieron delitos. Hadad recordó que los mayores controles a la circulación de dinero le es impuesto a la Argentina sobre todo por organismos internacionales como el GAFI, y puntualizó que lo que se busca con ello es “tener un mayor control del narcotráfico, el terrorismo y otras actividades ilícitas, que generan un enorme flujo de dinero que está dando vuelta por el mundo”. Ramón, por su parte, fue enfático al señalar que “esto no es para limpiar delitos, sino situaciones de irregularidad tributaria. Si hoy aparece una persona con un millón de dólares en la frontera, aunque esté vigente el blanqueo la UIF (Unidad de Información Financiera) no va a dejar de investigarlo. En esos casos los bancos tienen la obligación de dar alerta sobre estos depósitos, y emiten lo que se llama un ROS (Reporte de operaciones sospechosas). Eso va a continuar vigente”, completó.

Consultados por Dossier Empresario, los dos coincidieron en afirmar que, desde su perspectiva, el blanqueo se encamina a ser un verdadero éxito. Mariano Ramón se preocupó en señalar que además de lo que ocurre en la economía local, “hay un contexto internacional que obliga a los inversores con cuentas en el extranjero a regularizar su situación. Hoy muchos bancos internacionales, de manera muy light, les están diciendo a sus clientes que regularicen su situación, porque a mediano y largo plazo aquellos que no lo hagan van a sufrir el cierre de sus cuentas. Por otro lado, hay mucho cruce de información que viene derivada de problemas de confidencialidad de la banca privada internacional, donde funcionarios de bancos privados han cometido infidencias respecto a saldos, y esas infidencias han llegado a los organismos recaudadores, no solo en términos de cuentas bancarias, sino también en términos de inmuebles en el extranjero”.
A todo esto Hadad le sumó la información de que “está en marcha un acuerdo impulsado por la OCDE, en el que más de 100 países van a comenzar a tener un intercambio de información. Ese acuerdo entra en vigencia en el 2017 con 57 países, que van a comenzar a intercambiar información tributaria. Es importante destacar que Estados Unidos no entra en ese acuerdo. Es un país que recibe mucha información, pero que todavía es poco reticente a compartirla. De todas maneras, se está buscando un acuerdo bilateral entre Argentina y Estados Unidos para que haya un intercambio directo de información entre ambos países. Pero la premisa general es que va a haber información fluida entre los países, lo que significa que el secreto bancario acérrimo que teníamos antes va a dejar de existir en el mundo, y esa es una realidad”.
¿Dónde está la mayor parte de la plata de los argentinos en el exterior?, consultó Dossier Empresario a ambos entrevistados. El contador Mariano Ramón respondió que “no hay a ciencia cierta información de un lugar, pero pareciera ser que en Estados Unidos. Por eso yo creo que cualquier acuerdo de intercambio de información con Estados Unidos va hacer temblar a más de uno. Otro destino predilecto de los argentinos es Uruguay, pero junto con Panamá, son los dos últimos países que van a entrar en el acuerdo de intercambio de información, en 2019. En consecuencia, se va haciendo cada vez más difícil esconder la plata”.

Ante la consulta de porqué una persona debería ingresar al blanqueo, Hadad explicó que “desde hace bastante tiempo, independientemente de esta ley, cualquiera que necesite hacer una inversión tiene que demostrar el origen de los fondos, ya sea para la compra de una propiedad, de un vehículo, la instalación de una fábrica o la ampliación de un proceso productivo. Hoy hay un nivel de control sobre el movimiento físico de dinero muy importante. Por ejemplo, si vos vendés una propiedad, cobrás la mitad por banco y la otra mitad por afuera, si querés ir al banco y hacer un plazo fijo por el total de los fondos, no podés, porque no tenés cómo justificar el origen”.
Para completar ese concepto, Ramón planteó que “el blanqueo es una oportunidad, ya que la gente va a poder hacer caja para hacer inversiones. Si la economía mejora, como todos esperamos para 2017, la gente va a necesitar volver a invertir comprando inmuebles, máquinas, o ampliando el capital de trabajo en sus propias empresas. Y como ya se dijo, eso no se puede hacer con dinero en negro. Para hacer inversiones se necesita disponer de dinero en blanco, y para ello cada contribuyente tiene que regularizar su situación”.
A continuación Hadad aportó que “hay muchas oportunidades que se presentan a partir de la disponibilidad libre de los fondos. No es lo mismo tenerlo en una caja de seguridad que en una actividad productiva o en el circuito financiero”. Sobre este último punto, Ramón recordó que “este año, como la economía real estuvo contraída, la gran vedette fue el mercado financiero. Los que tuvieron dinero en blanco pudieron invertir en Lebacs, Bonos en Dólares o Fondos Comunes de Inversión con muy buenos rendimientos; por eso es fundamental tener todo en blanco. Supongamos que el año que viene se reactive la economía real, igual vas a necesitar tener tu capital en blanco para aprovechar las mejores oportunidades”.

¿Conviene o no conviene?
La pregunta del subtítulo encontró la misma respuesta en ambos entrevistados: “Hay que analizar cada situación en particular”, respondieron sin dudar. De todas maneras, Ramón planteó la situación de un empresario local cualquiera, que a fuerza de evadir algunos impuestos logró reunir un determinado capital. “Las opciones para esa persona son dos: la primera es ingresa al blanqueo pagando un 10% del impuesto especial, y a partir de allí puede disponer de esos fondos para invertirlos como quiera. La segunda es no sumarse, pero se arriesga a que una vez que concluya el blanqueo la AFIP encuentre ese capital, y le exija el pago retroactivo del 21% de pago de IVA, el 35% de Impuesto a las Ganancias, más las sanciones y multas que le pudieran corresponder”, advirtió.
Hadad aportó que “si bien la tasa del 10% es alta, la ventaja es que transcurrido los seis meses obligatorios del depósito del dinero esos fondos están disponibles y el contribuyente puede invertirlos en las distintas alternativas. Y hoy hay herramientas en el sistema financiero que permiten en un año, o año y medio, recuperar el costo de haber entrado en el blanqueo. Si se trata de un empresario, también puede volcar ese capital a su negocio y aumentar el giro. Pero además se puede invertir en dos bonos especiales, con ventajas y desventajas en cada caso”.
Ramón comentó incluso que “en el estudio estuvimos analizando las diferentes alternativas y llegamos a la conclusión de que conviene pagar el 10%, porque a partir del momento en que tenés la plata liberada ya podés comenzar a invertir. Mientras vos ganes más de 3,5% en dólares con cualquier actividad que hagas, en algo más de dos años recuperas el 10% que pagaste. Si se invierte en una colocación de bajo riesgo, como es por ejemplo el último bono de la Provincia de Salta, ya recuperás más del 9% de interés anual en dólares. Pero si te animás y te metés en un Fondo Común de Inversión de economía real, podés recuperar mucho más rápidamente tu inversión”.

Mucha expectativa

El titular del estudio MR & Asociados contó que desde el lanzamiento del blanqueo han recibido infinidad de consultas sobre el tema. “La verdad es que hay mucho desconocimiento. De todas maneras, mi primer consejo para todos los interesados es no dejarse estar, porque si bien parece mucho tiempo, hay fechas que son claves y hay que apurar las decisiones. En mi opinión, para aprovechar las mejores oportunidades, al 15 de setiembre uno ya debería tener decidido qué hacer”, aconsejó. También advirtió que “si lo que se va a blanquear no son inmuebles, es muy importante un trabajo conjunto con un financista, porque también hay que decidir qué se va a hacer con la plata. Hay que sentarse y sincerarse, y luego buscar un asesor que te ayude a buscar las mejores oportunidades. Eso se logra con un trabajo conjunto con gente de la banca”.
Ramón recordó además que “al momento de evaluar entrar al blanqueo hay que recordar también lo que va a pasar después. Esto porque una vez que se ingresó, se deben pagar impuestos por los bienes incorporados al patrimonio. Por ejemplo, si hasta ahora tenías fondos en el extranjero y te estaban produciendo algún tipo de renta, vos no pagabas ni impuesto a las Ganancias ni Bienes Personales porque no estaban declarados. De ahora en adelante, sin embargo, esas rentas tributan. Por eso, junto al blanqueo hay que hacer una buena planificación fiscal”.

El titular del estudio Hadad & Asociados coincidió en que “hemos recibido muchísimas consultas por el blanqueo. Creo que de la mano de un cambio de gobierno, con nuevas expectativas, con un horizonte más claro, esta herramienta es positiva porque apunta también a una reactivación del país”. Consultado acerca de las estimaciones oficiales respecto a las cifras que se espera blanquear, el contador opinó que “nosotros creemos que el Gobierno habló de 20 mil millones de dólares como una hipótesis de mínima, pero estuvimos en reuniones en Buenos Aires y los agentes financieros están pensando que se van a presentar entre 40 y 60 mil millones de dólares. Hay una percepción de que el blanqueo va a ser realmente un éxito. Por otro lado, se espera una reactivación para el 2017. Hoy hay empresas del exterior que están viendo la Argentina con otros ojos, evaluando proyectos para invertir y esperando que le demostremos realmente que hay un cambio y que va a haber seguridad jurídica, y toda esa mayor actividad potencia la posibilidad de hacer negocios de los empresarios locales. Entonces, con mayor razón es necesario tener capital disponible para aprovechar todas esas oportunidades que se van a presentar. Mi opinión personal es que la herramienta es muy buena y hay que aprovecharla”, concluyó.

Las claves

El blanqueo impulsado por el Gobierno Nacional está vigente hasta el 31 de marzo de 2017, pero es más caro a medida que se acerca la fecha límite. Hasta el 31 de diciembre de este año, quienes exterioricen propiedades no declaradas en el país o en el exterior deberán pagar un impuesto especial del 5% sobre el valor de ese bien. El valor de la propiedad a considerar será el valor de plaza. Si está en el país, el contribuyente debe presentar en la AFIP una tasación hecha por un corredor del mercado inmobiliario. Si el inmueble está fuera del país, tendrá que tener dos cotizaciones por corredores inscriptos dentro del organismo de incumbencias de ese país. Hay que aclarar que se consideran inmuebles los terrenos adquiridos, las propiedades construidas y las reformas o ampliaciones realizadas. En el caso de los departamentos comprados a través de fideicomiso (en boca de pozo) y que aún no están terminados, no se los considera inmuebles sino derechos, y deben ingresar al blanqueo pagando el 10% de impuesto especial, pero sobre el precio de compra, y no sobre el valor de plaza. Las personas físicas que blanquean un inmueble en el exterior, el día que lo vendan, esa ganancia está exenta del Impuesto a las Ganancias. Se trata de un incremento patrimonial que queda justificado sin pagar ningún impuesto adicional.
Para quienes exterioricen dinero en efectivo, bonos, títulos, aviones, embarcaciones o cualquier otro tipo de bienes o derechos, si el monto a declarar es inferior a los 305.000 pesos se podrá entrar al blanqueo sin costo. Quienes declaren entre 305.001 y hasta 800.000 pesos, tendrán que pagar un impuesto especial del 5%; y quienes declaren más de 800.000 pesos, pagarán el 10% hasta el 31 de diciembre, a partir de ahí la tasa se incrementará al 15%.
Existen algunas alternativas de inversión para bajar el costo de entrar en el blanqueo. Por ejemplo, se puede invertir el dinero en dos bonos: uno a tres años de plazo, donde el costo del blanqueo es cero, pero el bono no genera interés. El otro bono es a siete años de plazo, y no se puede vender por cinco años, pero tiene un doble atractivo: paga el 1% anual de interés en dólares, y se blanquea al 33%. Esto quiere decir que con invertir un millón de pesos en este bono, se puede blanquear tres millones de pesos en total. Esas dos terceras partes del dinero quedan disponibles para el contribuyente a partir del 31 de marzo del año que viene.
El impuesto especial que se paga para ingresar al blanqueo debe ser cancelado e un pago y de contado. Si se decidiera comprar bonos, el contribuyente deberá liquidar sus tenencias y comprar los títulos. Cuando se blanquea dinero en efectivo, la plata debe quedar inmovilizada por seis meses.

Moratoria y reforma fiscal

La ley de Sinceramiento fiscal incluyó, además del blanqueo, una moratoria y una reforma fiscal. La moratoria prevé la reducción de intereses y multas, y la posibilidad de otorgar planes de pago en 60 y hasta en 90 cuotas. De todas maneras, para el contador Mariano Ramón “son muy pocas las situaciones de empresas en actividad que van a poder ingresar a la moratoria. Hoy si una empresa no pagó el IVA o las cargas sociales en término, tiene el embargo de las cuentas al día siguiente. Entonces, es muy difícil que gente que operativamente esté en actividad pueda necesitar de la moratoria”.
En materia impositiva, se estableció un premio para los contribuyentes cumplidores del Impuesto a los Bienes Personales y que no entren en el blanqueo. Estos recibirán como beneficio que no van a pagar ese impuesto durante los años 2016, 2017 y 2018.
Además, se modificó el Impuestos a los Bienes Personales, al que se le reducirá la alícuota en forma paulatina, y se incrementó la base no imponible. La alícuota pasó a 0,75% este año; 0,50% el año que viene y 0,25% a partir de 2018. El mínimo no imponible, mientras tanto, se fijó en 800 mil pesos, 950 mil pesos y 1.050.000 pesos para 2016, 2017 y 2018 respectivamente.
Finalmente, Hadad destacó la creación de una Comisión para la Reforma Tributaria, que tiene por objetivos “analizar la presión impositiva del país, que realmente es muy alta; buscar un sistema impositivo más progresivo, hoy es totalmente regresivo; y la simplificación de las normas. Ese yo creo que es un paso importante. Hacía mucho tiempo que no veíamos un avance en ese sentido”.

 

Fuente: Dossier Empresario

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