El desarrollador asegura que el regreso de la cadena de tiendas que perteneció a su familia dependerá del grado de apertura económica.
¿Cuál es el perfil del comprador que paga US$ 6000 o 7000 por metro cuadrado?
-En su inmensa mayoría se trata de argentinos. Hasta hace un año había muchos inversores, pero ahora estamos trabajando principalmente con compradores finales. Con una mayoría de gente que está trabajando en la zona norte y quiere vivir cerca del trabajo, escapandole al tráfico.
-¿Qué perspectivas ven en el mercado inmobiliario? ¿El blanqueo es clave para definir la suerte del sector?
-Más allá de cómo resulte el blanqueo, creo que a largo plazo va a haber mucha plata entrando al país y especialmente yendo al ladrillo. Hay un mercado de desarrollo con un gran potencial en todo lo que sea zona norte de Buenos Aires. Por el lado de las oficinas, hay muchas empresas que quieren escapar al centro y que están buscando alternativas. A esto se suma que hay un número importante de corporaciones que necesitan mudarse a oficinas triple A y si se reactiva la economía no me extrañaría que haya un faltante de este tipo de propuestas.
-¿Analizan volver al negocio de los supermercados o las tiendas minoristas?
-Me encantaría. Con el shopping tengo el proyecto de reflotar Casa Tía, que es una marca que recompré hace unos años. Creo que el nombre de Casa Tía todavía tiene vigencia, porque la gente la conoce, pero también sé que a medida que pasa el tiempo eso se puede ir perdiendo. Igualmente, el regreso de Casa Tía va a depender del proceso de apertura económica. Son propuestas que necesitan una economía más abierta y competitiva. Y estoy convencido que con el paso del tiempo va a llegar un cambio en la economía en este sentido , aunque también hay otros temas que como empresario me preocupan más.
-¿ Cómo cuáles?
– El primero es la pobreza. Si el país no lograr resolver este tema para que la gente tenga una vida digna va a ser muy difícil tener un país viable e institucionalizado. Es ahí donde creo que tenemos que poner el foco.
-¿ Ustedes son socios del grupo IRSA en un shopping en Santa Fe. ¿Podrían replicar la sociedad en Al Río?
-Hay charlas, pero no tenemos ninguna decisión concreta. Es una posibilidad, nada más.
-¿Por fuera de Al Río están mirando algo?
-Estamos avanzando con el parque logístico que tenemos en el partido de General Rodríguez que en total suma 350 hectáreas. Las primeras 60 ya están vendidas, con algunas empresas que ya están operando dentro del predio. Creo que el de los parque industriales es un negocio con un futuro muy grande. y que todavía no se encuentra lo suficientemente explotado a nivel local. Además estamos mirando todos los terrenos que están en manos del Estado y ahora están saliendo a la venta. Creo que lo que va a cambiar el mercado inmobiliario es la llegada al país de fondos de inversión que pueda aportar el financiamiento para este tipo de desarrollos. Tenemos todo el tiempo visitas de fondos de afuera especializados en real estate que tienen la obligación de invertir en países emergentes. Un porcentaje debería venir a la Argentina.
-¿Y el predio del Tiro Federal?
-Me interesa. Tiene la cancha de River al lado y no deja de ser un tema a analizar para no sufrir los días de partido. Es el primer terreno que vimos con Walmart cuando la cadena norteamericana llegó al país en los 90 y fue la primera ubicación que les interesó.









