La escasez de dólares por la caída de las exportaciones y el mayor consumo hogareño de gas por la gripe A y el frío provocó una nueva ronda de restricciones de gas a las empresas. A partir de ayer las distribuidoras del país cortaron el suministro a grandes clientes con contratos interrumpibles de servicio, algo que sucede todos los inviernos. De todas maneras, no se esperaba que este año se repitiera la escasez ante el derrumbe de la actividad industrial, que los analistas privados estiman entre 7% y 10% en el semestre.
El Gobierno tuvo que encarar estos primeros fríos con un giro en la estrategia del año pasado. Hasta ahora, cada vez que bajaba la temperatura y aumentaba la demanda hogareña de gas, las usinas eléctricas generaban con combustibles líquidos y así se liberaba gas para los residenciales. Ahora, con una plaza con menos dólares por la caída de los ingresos por exportaciones más la baja de la recaudación, el Gobierno mermó las compras de fuel oil o gasoil. Por lo tanto, a pesar de que no hace tanto frío como otras veces (a las 15 el termómetro marcaba ayer 16 grados) el poco gas de las cuencas locales se preserva para la generación eléctrica y los hogares, y se frena el suministro a las empresas.
En la distribuidora Gas Natural Ban hay restricciones desde ayer a las 6 y se extenderá por al menos dos días a 108 clientes con servicio interrumpible. Los únicos que hoy gozan de suministro ininterrumpible son los hogares. Algunas empresas pagan algo más por tener un servicio "en firme", pero con una cierta cantidad de días en los que se puede cortar el gas ante una mayor demanda hogareña.
Metrogas hizo lo mismo con dos grandes clientes, Camuzzi Gas Pampeana le restringió a 15 compañías y Camuzzi Gas del Sur a tres, según voceros de todas ellas. La situación se mantendría igual al menos hasta el jueves. Los expertos notan que las vacaciones de invierno adelantadas, con más chicos y padres en las casas, también potenció el consumo de gas.
A pesar de la caída de la actividad industrial y que el Gobierno importa gas de Bolivia y gas licuado de petróleo por medio de barcazas, sigue siendo insuficiente el suministro ante los primeros fríos. El decaimiento de la producción de los pozos de la cuenca neuquina y el aplazamiento de la construcción de un gasoducto submarino que traería gas de Tierra del Fuego impiden acompañar el crecimiento de la demanda, agregan los expertos. La pregunta que se hacen muchos de ellos es qué pasaría si no existiera la crisis y la economía estuviera en pleno desarrollo.
FUENTE: Crítica Digital









