La Cámara del Comercio Automotor (CCA), entidad que agrupa a las concesionarias de autos usados, informó que durante junio las ventas cayeron 3,8% (106.996 unidades) comparado con igual mes de 2008 (111.064 unidades). Si se toman los primeros seis meses del año (615.347 vehículos) con igual período de 2008 (719.804) la baja ya alcanzó el 17 por ciento.
Pese a esta caída, el último mes el sector encontró una luz de optimismo ya que comparando junio pasado contra mayo del mismo año, las ventas crecieron 8% (106.996 contra 98.977 unidades).
“Este incremento en la comercialización de usados durante junio, y el achicamiento de la caída, tal vez sean un presagio de que definitivamente se tocó fondo y que comienza una lenta recuperación”, afirmó Alberto Príncipe, presidente de la CCA. “Pero tendremos que esperar los datos de agosto y septiembre, porque julio es como febrero, un mes atípico”, agregó.
Príncipe dijo que hay dos puntos para observar . El primero es que el público disponga de fondos. “Es la mejor oportunidad de compra, porque los usados han sufrido una baja importante que instalamos en nuestros negocios, siguiendo al mercado para tratar de seducir de esta manera al público. En la medida que la crisis pase y el mercado se reactive, estos precios van a desaparecer”, agregó.
El segundo tema apunta a la nula receptividad que tuvo el sector por parte del Gobierno, al pedido de otorgarles créditos blandos, como se hizo con los 0km, para los autos usados. “La mayoría de los bancos y financieras levantaron sus líneas de créditos prendarios y los pocos que se quedaron en el mercado, las tasas superan el 35%” aseguró el empresario. Y agregó que esta falta de financiación “nos llevó a un mercado achicado, con consecuencias impredecibles”. Hoy, las agencias tienen un stock importante de autos usados porque, según Príncipe, “es imposible, en ninguna parte del mundo se venden automóviles, absolutamente al contado”.









