El primer semestre del año no arrojó datos positivos para los comerciantes. Si bien algunos rubros lograron escapar con gran más fuerza al deterioro del mercado provocado por la incertidumbre, como es el caso de los supermercados, en general la tendencia al ahorro ganó a las clases medias y altas y esto redujo fuertemente los gastos de las familias. La consecuencia de estos nuevos hábitos en los clientes es que el consumo se retrajo en el primer semestre, arrojando los números más negativos desde el 2002. El boom característico de los últimos años llegó a su fin y aunque la confianza del consumidor muestre algunos repuntes según el mes, y por ejemplo en junio hubo un desaceleramiento de la caída, tal como adelantó iProfesional.com, hay cambios notables que durarán algún tiempo.
Según un informe del Centro de Economía Regional y Experimental (CERX), “el consumo tuvo el peor semestre en siete años y mantiene expectante al sector productivo. Además, la resistencia de la demanda a revertir su tendencia tiene un fundamento: los ingresos familiares cayeron 4,2% en los primeros cinco meses del año (en términos reales) y 10% desde 2007, complicando las posibilidades de recuperación del consumo”.
Menos dinero en los hogares
La caída de los ingresos reales familiares son hoy uno de los problemas para reactivar la economía, según CERX. "El problema radica en que éstos son la base para que repunte la demanda", explican.
De acuerdo a sus investigaciones, la caída en el salario real entre enero y mayo se produjo tras un aumento de 5,1% en los salarios nominales (para el INDEC) y un alza de 6,9% en la inflación de esos meses, según CERX. Así, los salarios reales acumulan un descenso real de 5,4% desde diciembre de 2007 y se encuentran 7,3% por debajo del 2001.
A partir de 2008 la caída de los ingresos familiares comenzó a ser muy superior a la del salario, pero se complica se complica no por inflación, sino por las reducciones de ingresos en los hogares que están generando los despidos, las suspensiones, los recortes de horas extras y la menor actividad en general.
Para acompañar esta pérdida, las expectativas tampoco ayudan: hoy, siete de cada diez hogares cree que sus ingresos caerán más en los próximos meses.
“Para repuntar la economía se requiere una recomposición salarial. Pero con el Sector Público al límite con sus cuentas, las empresas al límite con la rentabilidad, el mundo que consume menos y cierra sus economías, y la incertidumbre que continúa instalada, no es posible. Por lo pronto el consumo privado caería 2,2% este año. Pero ese retroceso no solo puede ser mayor, sino que el promedio es contenido por la parte más rígida del gasto, que es lo único que se mantiene en pie en épocas de crisis”, señalan desde el CERX.
Salarios vs Consumo
“Como en 2009, la caída del ingreso familiar está superando ampliamente a la caída salarial, es allí hacia donde hay que poner el foco de atención ahora. Los menores ingresos familiares impactan directamente sobre el consumo”, añaden.
Buena parte de la caída del consumo iniciada a mediados de 2008 se produjo por la incertidumbre económica, que alentó el control de gastos más estricto en las familias.
Pero en los últimos meses, la caída del consumo por ‘Efecto Precaución’ fue dejando paso a un efecto más estructural y potente: la caída del consumo por ‘Efecto Ingreso’.
Así:
* Si el 52,3% de la caída en el consumo que ocurrió en los últimos diez meses fue por ‘Efecto Precaución’ y 36,9% obedeció a ‘Problemas de Ingresos’, esa relación hoy se revirtió.
* En la actualidad el 48% del recorte de gastos se debe a ‘Efecto Ingreso’ en tanto 44% a ‘Efecto Precaución’. Cayó entonces 8,3 puntos el control de gastos por precaución y subió 11,1 puntos el control por problemas de ingresos.
* Principalmente por la pérdida de ingresos, 98% de la población encuestada planea controlar más o igual sus gastos en los próximos meses (49,5% los controlará más). Solo 2% tiene previsto aumentarlos, lo que claramente anticipa que al menos por ahora, persistiría el escenario recesivo actual.
* El impacto de las caídas en el ingreso real sobre el consumo está sujeto a lo que sucede con otras variables, como el crédito, la confianza y las expectativas de ingresos futuras.
El problema es que la pérdida de ingresos, los problemas de empleo, la inflación que persiste en muchos sectores a pesar de la recesión, y la incertidumbre económica general, ponen resistencia a la recuperación del consumo. Los sondeos indican que:
* Expectativas macro: a pesar de haber finalizado la contienda electoral, 88,1% de los consumidores cree que la economía seguirá igual o peor en los próximos meses (49,5% espera que continúe igual y 38,6% peor). Solo 11,9% espera una mejora. Esto muestra que la incertidumbre continúa instalada.
* Consumo postergado: solo 9,9% de los consumidores tiene previsto realizar gastos postergados, el 58,4% no, y el resto, 31,7%, quizás. Ese 31,7% que quizás podría ejecutar gastos, son mayormente consumidores que ajustaron gastos por precaución.
"Esto no lleva a la primera conclusión positiva: a pesar del deterioro de los ingresos, aún quedaría un leve margen para recuperar algo de demanda con shock de confianza", manifiestan en CERX.
Por otro lado, con la caída en los ingresos reales, aumentaron los problemas para llegar a fin de mes. A pesar que 64,4% de la gente recortó sus gastos en los últimos 10 meses, 40,6% del público señala que tiene dificultades para llegar a fin de mes o directamente no llega. En otro dato queda confirmado el debilitamiento de los ingresos reales: el 42,6% de la gente declara que en relación a un año atrás, aumentaron sus problemas para cubrir sus gastos mensuales.
El 23,8% de la población relevada señala que en los últimos meses algún miembro de su hogar perdió su empleo o se le redujeron por algún motivo los ingresos. Esto explica por qué cae más el ingreso familiar (real) que el salario real.
El pulso del consumo: algunos termómetros
Si bien en 2009 se estima que el consumo privado finalizará con una caída real de 2,2%, ese promedio esconde caídas muy fuertes en los rubros más flexibles de la canasta de consumo de los hogares.
Por ejemplo, sectores como Textiles, Calzados, Turismo, Restaurantes, Teatros, Electrodomésticos, Cines, solo por mencionar algunos casos, registran tasas de caídas interanuales muy superiores, que en la mayoría de los casos, alcanzan los dos dígitos.
En supermercados, donde el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) continúa mostrando récords de ventas, una de las variable que ayuda es la inflación. Además, los alimentos son los últimos en retraerse en las familias.









