Pablo Belbruno es contador público nacional con más de tres décadas de trayectoria en el sistema financiero, donde desarrolló una carrera sostenida en banca corporativa, comercial y de empresas. Con formación de posgrado en derecho y una especialización construida íntegramente dentro del sector bancario, ocupó roles de responsabilidad en entidades como Boston, Standard Bank y Banco Macro, hasta consolidarse en Salta como gerente de sucursal en el ICBC, donde se desempeña desde hace ocho años. Desde ese lugar lidera la operación local de una de las principales entidades financieras del mundo, con fuerte presencia en comercio exterior y financiamiento productivo.
En esta entrevista con Dossierweb, destaca la nueva etapa del ICBC en Salta, con una sucursal que brinda atención a más de 17.000 clientes y mejorará la cobertura para empresas y pymes. Analiza el rol del sistema financiero en el actual contexto económico, destaca el vínculo estratégico con China, el crecimiento del banco en la región y el acompañamiento al sector minero. Resalta la importancia del financiamiento y la asistencia técnica para sostener la actividad productiva en un momento de fuerte tensión económica. Cuenta del apoyo que brinda la Fundación ICBC a las empresas en su vínculo con China, define como un escenario de alta incertidumbre el que está viviendo la clase media y las Pymes, y agrega que hoy “la gente está usando la tarjeta de crédito para financiar su consumo”.
Especial Dossierweb

La nueva sucursal del ICBC en Salta, más amplia y con tecnología de última generación, en el edificio clásico en Balcarce 1
— ¿Qué significa para el banco ICBC la inauguración de esta nueva sucursal en Salta?
— Este cambio de sucursal forma parte de una estrategia de fortalecimiento regional que apunta a mejorar la experiencia de nuestros clientes y acompañar el crecimiento económico de la provincia en los últimos diez años. Nosotros fuimos acompañando ese crecimiento, sobre todo vinculado a la minería, y la sucursal anterior ya nos quedaba chica. Por eso dimos este salto a un edificio más grande, con tres plantas y mejores condiciones de atención.
— ¿Cómo se dado el crecimiento del banco en la región en los últimos años, en cuanto a su cartera de clientes y con la minería y otros sectores como aliados?
— El ICBC ya tiene catorce años, y poner un pie en Sudamérica es parte de un proceso para consolidar su presencia en la región. Los chinos es un pueblo milenario y piensan a largo plazo. El banco tiene una fuerte especialización en comercio exterior y eso nos permitió posicionarnos muy bien en minería. Hace más de diez años que trabajamos con el sector, acompañando todo lo que tiene que ver con el ingreso de fondos, inversiones, manejo de cuentas y pago de haberes. Además, tenemos un vínculo muy fuerte con China, que es clave en este proceso. En estos años hemos venido acompañando a muchas mineras desde sus primeras etapas de exploración, lo que nos permitió consolidarnos hoy como el banco de la minería en Salta.

La nueva sucursal tiene un Business Center para empresas y un alto confort para sus clientes corporativos y público en general
— ¿Qué rol juega China en ese vínculo?
— ICBC es el banco más grande del mundo en capitalización, con origen en China, y eso nos permite generar un puente muy importante. Y a través de la fundación del banco fomentamos el vínculo entre empresarios salteños y chinos, acompañándolos en ferias como la de Cantón, facilitando contactos, viajes, traductores, oportunidades de negocio, visitas a la embajada.
— ¿Cuáles son los efectos concretos que se están logrando para el empresariado salteño y argentino?
— La situación económica del país en los dos últimos años ha sido crítica, y nosotros, como todos los bancos, hemos acompañado. Se está trabajando mucho, sobre todo con la apertura de importaciones. Hay cada vez más interacción entre empresas locales y el mercado chino, y nosotros estamos acompañando ese proceso.

En el corazón de Salta, la nueva casa de ICB tiene una distribución y tecnología pensada para agilizar la atención
— ¿Cómo están viendo hoy la situación económica desde el sistema financiero?
— Es una situación compleja. Es una preocupación que tenemos todos los bancos. Hoy la gente está usando la tarjeta de crédito para financiar su consumo, lo cual habla de una situación muy difícil. Estamos trabajando en reestructurar esa deuda. Y con las medidas del Gobierno, creo que la que más está sufriendo este proceso económico es la clase media. Si bien hay ajustes salariales, no alcanzan a cubrir el aumento de costos de vida. La nafta te aumenta, el colegio te aumenta. Entonces esa actualización de ingresos no acompaña la economía del hogar, y lo que vemos en los sectores medios es una retracción del consumo para poder sostener el día a día.
— ¿Y qué pasa con las Pymes?
— Las Pymes están atravesando un momento muy difícil. Te diría que es el peor momento, porque la cadena de pagos se está estirando, los plazos se alargan y eso genera mucha tensión. Lo vemos en el turismo, que es un sector que está muy golpeado. Para una familia es más barato irse a Brasil que venir a Salta. La actividad pública y la privada tienen que ir de la mano, tiene que haber un acompañamiento del Gobierno, y nosotros acompañando con buenas tasas.

En la inauguración, Belbruno, junto al ministro Dib Ashur y el CEO de ICBC, Jun Guo Zhang
— ¿Qué rol deben cumplir los bancos en este contexto, o ustedes en todo caso?
— Acompañar, al pequeño y al grande, a todos. Nosotros estamos trabajando en reestructurar deudas, ofrecer líneas de crédito, sostener tasas competitivas; en síntesis, atender a nuestros clientes, a las Pymes, a la mediana y a la gran empresa, a atravesar este momento, con la minería, a los tabacaleros, a todos.
— ¿Qué distingue hoy al ICBC en ese escenario?
— La calidad de atención y el acompañamiento. Todos los bancos tenemos productos similares, pero lo que marca la diferencia es cómo atendemos y cómo resolvemos los problemas de nuestros clientes. Además, trabajamos mucho en capacitación y en generar vínculos de negocios, especialmente en comercio exterior. La nueva sede implica dar un mejor servicio, estar más cerca del cliente y acompañar el crecimiento de la provincia. Es una apuesta a largo plazo.








