Los valores, sin embargo, podrían registrar nuevas variaciones en función de la evolución del conflicto y de las negociaciones en los mercados energéticos.
¿Por qué sube el petróleo?
La escalada se produjo después de una semana de fuertes subas: el crudo estadounidense acumuló un aumento del 36%, mientras que el Brent avanzó un 28%, en un contexto en el que la guerra ya entró en su segunda semana y comenzó a involucrar zonas clave para la producción y circulación de petróleo y gas.
Una de las principales preocupaciones del mercado es la situación en el estrecho de Ormuz, un paso estratégico por el que se transportan cada día unos 15 millones de barriles de crudo, cerca del 20% del petróleo mundial, según datos de la firma de investigación Rystad Energy.
Las amenazas de ataques iraníes con misiles y drones prácticamente frenaron el tránsito de petroleros en la zona, que conecta las exportaciones energéticas de Arabia Saudita, Kuwait, Irak, Catar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos e Irán.
En ese contexto, Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos comenzaron a reducir su producción, ya que los tanques de almacenamiento se llenan ante las dificultades para exportar crudo.
Al mismo tiempo, Irán, Israel y Estados Unidos atacaron instalaciones petroleras y de gas desde el inicio de la guerra, lo que incrementó aún más la preocupación internacional por posibles problemas de suministro energético.
El presidente de Donald Trump le restó importancia al fuerte aumento del petróleo y aseguró que se trata de “un pequeño precio a pagar” frente al objetivo de neutralizar la amenaza nuclear de Irán y preservar la seguridad internacional.
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, el mandatario sostuvo que el encarecimiento del crudo es “un pequeño precio a pagar” para proteger la seguridad de Estados Unidos y del mundo. Trump también afirmó que los precios del petróleo caerán rápidamente una vez que desaparezca el riesgo asociado al programa nuclear iraní y remarcó que “solo los tontos pensarían lo contrario”.
Mientras tanto, los mercados del mundo se derrumban
Las principales bolsas de Asia abrieron este 9 de marzo con fuertes caídas, en un contexto de alta volatilidad global por la escalada del conflicto en Medio Oriente y el fuerte aumento del precio del petróleo. Los inversores reaccionaron con cautela ante el riesgo de interrupciones en el suministro energético y una posible desaceleración económica.
En ese marco, el índice Nikkei 225 de la bolsa de Tokio cayó 5,2% en la apertura, mientras que el KOSPI de Seúl también registró una fuerte baja cercana al 6%, lo que incluso obligó a activar brevemente mecanismos de pausa en algunos contratos de futuros por la magnitud del descenso.
El tono negativo también se replicó en China: el Shanghai Composite de la bolsa de Shanghái y el Hang Seng de Hong Kong iniciaron la jornada con retrocesos moderados, del 0,7% y el 1,4%, respectivamente.
En Europa, los principales índices bursátiles se hunden cerca del 2%.








