El inicio del 2021 comenzó a mostrar los cimbronazos de una economía inestable, en la primera mitad de enero se registraron cuatro aumentos de combustibles y se avizoran más ajustes. Dossier Web dialogó con Manuel Pérez titular de la Cámara de Expendedores de Combustibles quien analizó lo ocurrido.
“La verdad que llama la atención la cantidad de aumentos que hubo en poco tiempo pero si buscamos las razones encontramos que uno estuvo provocado por una actualización impositiva del impuesto al dióxido de carbono que contienen los combustibles, otro vinculado al aumento que precios que el Estado le paga al biocombustible, ya que los combustibles líquidos se cortan con biocombustibles producidos por el maíz, soja y azúcar, ese precio fue actualizado a los productores y las petroleras lo trasladaron con un impacto del 1.8%”, explica.

El tercer aumento asegura estuvo vinculado a los índices inflacionarios, “los motivos fueron diferentes, sin embargo YPF aumentó un sábado a la noche y el domingo de nuevo cosa que no sucedía hace muchísimo tiempo”.
Con cuatro aumentos en 18 días el bolsillo de los salteños ya se vio resentido y Manuel reconoce que esto no sólo tiene un impacto psicológico sino económico que produce un efecto cascada en todas las actividades. “El combustible se usa en el transporte, actividades industriales, entre otros”. Por lo que se espera sean trasladados a otras actividades de uso diario, inclusive los propios alimentos.
En este contexto asegura que las expectativas para el 2021 están marcadas por nuevos aumentos y mayor inflación, al menos eso es lo que avizora ese sector. “El fuerte proceso de emisión monetaria es un indicador suficiente para pronosticar un aumento, sumado a que el gobierno anunció el descongelamiento de la tarifas en marzo”.
Este año se podrán ver los efectos de la paralización económica del 2020 producto de la pandemia del coronavirus, sumado a que existe una fuerte incertidumbre respecto a lo que podría suceder ante la posibilidad de un rebrote de la enfermedad, algo que ya sucede en varios países de Europa.
“Con el augurio de un año con fuertes impactos inflacionarios nos tienen que advertir que habrá constantes aumentos de precios, es la única forma que tenemos los empresarios de menguar el impacto. El consumidor reniega con toda justicia de que cada vez le cuesta más llenar el tanque y el empresario reniega de que les cuesta cada vez más llenar el tanque para venderla”.
Sin dudas los aumentos tienen un impacto en el consumo, Manuel cuenta que el nivel económico de la actividad ha bajado “estamos en un 25% por debajo de lo que fue el 2019”. Sin embargo asegura que esto es el resultado de la falta de políticas tendientes a controlar los mercados.
El sector también se encuentra atravesado por la incertidumbre de qué podría suceder durante este año, “no nos queda otra que seguir, buscando los modos de mantener nuestra actividad, los precios aumentan al igual que los gastos, sabemos que nuestro sector está golpeado pero también entendemos que hay otros que están más resentidos”.
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