Cada día de los 215 que lleva transcurrido el año, el Estado destinó $ 18,7 millones al armado de las próximas elecciones legislativas, las primarias del próximo domingo 13 y las generales del 22 de octubre. La suma representa un global de $ 4015 millones en siete meses, el 70% de lo presupuestado por el Ministerio del Interior para el programa “Impulso al desarrollo del sistema democrático”, que prevé de acuerdo a los datos de Secretaría de Hacienda una erogación total de $ 5722 millones.
A tono con la inflación, el gasto electoral ha crecido fuertemente en los últimos años. En 2015, por ejemplo, las dos presidenciales y el ballottage costaron $ 3897 millones, menos de lo que ya consumió el presupuesto de enero a julio. En el Gobierno, no obstante, aseguran que se hizo un ahorro importante para esta elección en relación a la organizada dos años atrás.
“Cuando se presupuestó el año electoral, se calculó reducir un 20% el gasto, más allá de la inflación”, dicen. Inicialmente se previeron $ 6175 millones, que luego se redujeron a los actuales $ 5722 millones, aunque en el Gobierno creen que se bajará hasta cerca de los $ 5200 millones. “Acordamos nuevos precios con proveedores, y eso derivó en que se pudieran negociar mejores condiciones y achicar el gasto”, explican.
Con el dólar cerca de los $ 18, el combo electoral cuesta casi u$s 1 millón por día. Si se compara con 2015, en tiempos de cepo cambiario y cuando el billete estadounidense cotizaba a $ 9,20. Teniendo en cuenta que el gasto total anual osciló los $ 3900 millones, dolarizado y por día representaría u$s 1,16 millón, apenas por encima del presupuesto actual.
El despiece de los fondos destinados a las elecciones muestra un gasto por $ 1800 millones en lo que concierne a la logística del Correo de la República Argentina. Otros $ 592 millones se destinan al Poder Judicial para el control de los comicios y $ 100 millones al Ministerio Público Fiscal.
En concepto de “seguridad electoral”, en tanto, se desembolsan $ 531 millones, y en el pago a autoridades de mesa $ 420 millones: $ 2100 por persona por ser parte de ambas elecciones. La impresión de padrones, mientras, cuesta $ 120 millones.
Un gasto nuevo que tendrá esta elección respecto a 2015 tiene que ver con el pedido de la Cámara Nacional Electoral para instalar scanners, en el apartado que menciona las mejoras del servicio de Correo: unos $ 362 millones.
La PASO que se realizará dentro de 10 días tendrán un costo estimado en los $ 2800 millones, más del 53% de los $ 5200 millones globales que aspiran a gastar en las elecciones en el Gobierno. El intento oficial por eliminar las primarias en 2019 ya es público y tiene que ver con este aspecto.
“El gasto se reduciría notablemente”, sostienen en Casa Rosada, y añaden además que las PASO fueron creadas por el kirchnerismo tras la derrota legislativa de 2009 “para dividir a la oposición”.








