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Por el rebrote inflacionario, crecen fuerte desde marzo los plazos fijos indexados

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El stock de depósitos a plazo fijo privados indexados se quintuplicó en los últimos 45 días, en paralelo con las señales de aceleración que por entonces ya mostraba la inflación.

El monto total de estas colocaciones, que estaba por debajo de los $ 200 millones, saltó a casi 1000 millones en poco más de un mes. Y si bien implica apenas 0,2% del total depositado en plazos fijos, lo que destaca es que mientras los indexados treparon fuerte los depósitos a plazo tradicionales se mantuvieron planchados o hasta cayeron en igual lapso.

El fenómeno es alentado por los propios bancos que necesitan “calzar” la creciente demanda de créditos hipotecarios indexados con ingresos que se ajusten por el mismo indexador para evitar posibles desequilibrios en sus balances.

De allí que los más interesados en captar o promocionar este tipo de colocaciones hayan sido -precisamente- los bancos más activos en la oferta de hipotecarios, mientras el resto se mantiene rezagado al punto de ni siquiera publicitarlos o permitir que se constituyan por homebanking. Fueron ellos los que, en los últimos meses, guiaron hacia este instrumento las colocaciones de buena parte de los fondos comunes de inversión (FCI) en pesos que administran o realizaron ofertas puntuales a otros inversores institucionales (aseguradoras, colegios profesionales, etc) para “tentarlos” a realizar este tipo depósitos. Esto explica, según confiaron en distintas entidades, dos tercios de la expansión que tuvo en ese lapso el stock.

Pero el resto de las imposiciones son consecuencia de los desesperados intentos que algunos ahorristas tradicionales realizan por dejar de resignar poder adquisitivo, habida cuenta que la tasa de interés promedio que los bancos les pagan por un plazo fijo tradicional (es del 16,5% nominal anual promedio por depósitos a 30 días menores a $ 100.000) volvió a ser fuertemente negativa, en términos reales, en los últimos meses.

Los Plazos Fijos Ajustables por Unidades de Valor Adquisitivo (UVA)son la única variante que asegura al menos un empate con la inflación, ya que se indexan bis a bis con ella. Pero, a diferencia del plazo fijo tradicional, se trata de imposiciones que se extienden a un mínimo de 6 meses.

El rebrote de la inflación, que se sostendría en niveles elevados por unos meses más; junto a la baja en las tasas que los bancos pagan por los plazos fijos tradicionales se combinaron para que cada vez más inversores se animen a probar esta modalidad de ahorro que “vegetaba” tras su relanzamiento hace un año.

 

 

Por el rebrote inflacionario, crecen fuerte desde marzo los plazos fijos indexados

 

Pero también advierte que el fenómeno podría estar confirmando que una parte del mercado “no cree en el cumplimiento de la meta” del BCRA “porque con una inflación de 6,1% acumulado en el primer trimestre sólo esperarían un 10% para los 9 meses restantes. No creo que sea la cuenta que hayan sacado”, intuye.

El Plazo Fijo UVA es ajustable por el índice homónimo que publica a diario el BCRA y fue fijado ayer en $ 18,38.

 

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