La renta es el resultado de restar al valor de la producción los costos en que se incurre para producir, transportar, comercializar y administrar la producción. Estos costos representan un 47,5% del valor de la producción, el resto es la renta, que se divide entre el Estado, el dueño de la tierra y quien la produce, que puede ser la misma persona.
En el nivel más alto está la soja, donde la participación del Estado es del 71%, principalmente por la permanencia de retenciones con una alícuota del 30%. Le sigue el trigo (68,7%), el girasol (51%) y maíz (46,4%).
De esta manera, la participación estatal en la renta agrícola, explica el informe, se sitúa en valores previo a la denominada “guerra contra el campo”, donde el Gobierno nacional apuntó contra el sector productivo agropecuario. Entre 2008 y 2014, el promedio fue de 75%.
“Desde mediados de 2014 a fines de 2015, coincidiendo con el peor momento del cepo y del atraso cambiario, dónde combinado con la caída de precios a nivel internacional,el índice alcanzó niveles de entre el 80% y 90%”. Desde diciembre de 2015 -con la eliminación de los cepos y cupos de exportación y la quita/reducción de derechos de exportación- bajo el promedio al 65%”.
Fuente: Insalta










