El economista Miguel Ángel Boggiano analizó para Dossier Empresario el presente de la economía nacional y algunas de las claves para entender lo que viene para los próximos meses”
La reciente ExpoFinanzas Salta 2016 tuvo como cierre la disertación del economista Miguel Ángel Boggiano, referente de la consultora Carta Financiera. Al término de su charla, Dossier Empresario consultó al especialista su mirada acerca del estado de la economía nacional. “Durante todo este año estamos viviendo un proceso de transición bastante traumático, sobre todo en estos primeros seis meses del Gobierno de Mauricio Macri. Hubo ajustes, reacomodamientos, liberación del cepo, solución del problema de los holdouts, sinceramiento de tarifas; y esto ha tenido un impacto innegable en el salario de bolsillo disponible, es decir, en el dinero que le queda a la gente después de pagar sus cuentas. Estas medidas, si bien son necesarias en lo inmediato, tienen un carácter recesivo y contractivo; y esa es la situación que estamos atravesando. El objetivo con el que se hace esto es posibilitar que los precios vuelvan a actuar de manera libre y genuina, para que la economía se ponga en funcionamiento y pueda atraer inversiones del exterior”, repasó.
También se metió en la discusión sobre las tasas de interés que paga el Banco Central y el valor del dólar. “Yo creo que la tasa de las LEBAC se fue demasiado arriba. Deberíamos volver a un equilibrio donde el dólar esté un poco más arriba y las LEBAC en un nivel más razonable. Hoy la tasa de interés del 35 % que es lo que está pagando el Banco Central a 35 días compite con cualquier proyecto productivo. Alguien que tiene que decidir entre comprar una máquina para producir más o colocar la plata a interés, termina eligiendo por el lado financiero”.
Consultado acerca de cómo cambiar este escenario, Boggiano sostuvo que “va a depender del tipo de cambio. Con el actual valor del dólar, Argentina está nuevamente cara. El dólar vale hoy lo mismo que hace seis meses, pero en ese tiempo hubo una inflación del 20%. Por otra parte, el gasto público sigue siendo muy alto y eso se financia con impuestos altos. Entonces, aquel que está pensando en invertir en Argentina y ve que tiene un tipo de cambio que no es muy favorable y que tiene impuestos altos, difícilmente lo haga. La solución más sencilla es corregir el tipo de cambio. En los próximos dos meses deberían bajar las tasas de las LEBAC y el Gobierno debería dejar que el dólar se encamine a los 16 pesos. Ahí probablemente haya otra dinámica del sector exportador y le demos otro atractivo a las inversiones externas. Pero cuidado: Tampoco creamos que con eso Argentina se vuelve dramáticamente más barata. Se vuelve ´algo´ más barata, pero eso le va a dar más competitividad a la economía y la va a hacer más atractiva para las inversiones.
Al analizar el contexto internacional para el país, el referente de Carta Financiera estimó que la crisis en nuestro principal socio comercial, Brasil, se va a extender por lo menos durante un año y medio o dos, por lo que aconsejó apuntar a los mercados de China y Estados Unidos.
Respecto de la posibilidad de que inversores argentinos motoricen la reactivación, reconoció que “aunque con las altas tasas de interés se ha generado en el corto plazo un fuerte atractivo para la inversión financiera, con un horizonte de dos o tres años las inversiones en el sector real van a rendir mucho más, porque se beneficiarán de una reactivación contundente de la economía”.
Boggiano tuvo palabras de elogio para la decisión del Gobierno nacional de regularizar las deudas con los jubilados, medida que está atada a un blanqueo de capitales. Respecto de este último expresó que “hay una retórica por parte del Gobierno respecto a las dificultades que va a haber en el futuro para continuar teniendo patrimonio en el exterior sin ser detectado. Eso va a ser cada vez más difícil y es una buena excusa para entrar al blanqueo. Por otra parte, se anunció una buena ´zanahoria´, como es la eliminación a partir de 2019 del Impuesto a los Bienes Personales. Pero habrá que ver hasta entonces cómo se nivelan las cuentas públicas, porque no se puede tachar las fuentes de ingreso del Estado sin antes reducir el gasto. Miren lo que pasó cuando desde el Gobierno intentaron realizar algunos despidos. Inmediatamente se dieron cuenta que desde el punto de vista político es muy complicado achicar el Estado, y que este Gobierno no tiene la contundencia política -porque no la obtuvo en las elecciones-, para hacer recortes de magnitud”.
Finalmente, y consultado acerca de la reiterada promesa oficial de que la recuperación llegará en el segundo semestre del año, el economista señaló que “yo no quiero crear falsas expectativas. A mí me parece que si bien puede comenzar a suceder en la segunda mitad del año, la recuperación recién se va a ver de un modo palpable a comienzo del año que viene. Yo prefiero la cautela y pensar que vamos a estar mejor más entrado el 2017”.
Fuente: Dossier Empresario









