Lucas Seghezzo, doctor en Medio Ambiente e investigador del Conicet, dialogó con Dossier Empresario.
Seghezzo tiene 50 años y en 1990 egresó de la UNSa como licenciado en Recursos Naturales. Allí dio sus primeros pasos en la investigación. “Recuerdo que con un profesor de Física hicimos un digestor anaeróbico de gas, a través del cual reprodujimos la forma en la que las vacas degradan el pasto y, a través de ciertas bacterias, generan gas metano”, recordó el investigador. Esa experiencia, además, le facilitó su tesis de grado, cuyo tema fue justamente el tratamiento anaeróbico del estiércol vacuno.
Apenas recibido, Seghezzo ingresó al Conicet con una beca de iniciación y perfeccionamiento en la investigación. Consciente de que necesitaba un perfeccionamiento académico, postuló y ganó una beca para realizar una Maestría en Medio Ambiente en la Universidad Agrícola de Wagemingen, en Holanda. Y al término de esos estudios, obtuvo una beca doctoral de la misma universidad, pero que incluía la posibilidad de realizar el trabajo de campo en la Argentina. Así, en 1997 regresó al país. De vuelta en Salta, el exintendente Ennio Pontussi –que había sido su profesor- lo convocó para sumarse al equipo de la flamante Secretaría de Medio Ambiente, que se iba a crear por primera vez en la Municipalidad de Salta. Finalmente lo nombraron director General de Auditoría Ambiental, cargo que ocuparía por alrededor de dos años.
Tras su paso por la función pública obtuvo un subsidio de Suecia para completar su investigación, y regresó a Holanda para completar su doctorado. Mientras estaban en ese país, su esposa también obtuvo una beca doctoral, por lo que él se quedó trabajando en una fundación, realizando trabajos de consultoría internacional. Luego de cuatro años y medio de vivir en el exterior, en 2004 pidió su ingreso al Conicet; y gracias a sus antecedentes fue aceptado sin problemas.
“Cuando volví de Europa quería un cambio profesional, y decidí trabajar con un enfoque menos técnico y más orientado a la sustentabilidad”, explicó Seghezzo a Dossier Empresario. “Desde entonces mi equipo y yo estamos muy enfocados en trabajos que tienen que ver con la sustentabilidad de la gestión del agua y el saneamiento; pero también desde 2007 nos involucramos mucho en el problema de los desmontes y su impacto, atendiendo no sólo a cuestiones productivas, sino también ambientales y sociales”, agregó.
Ello lo llevó a sumarse a la Mesa de Bosques y a trabajar en forma conjunta con diferentes organizaciones sociales y ambientales. Seghezzo fue, por ejemplo, uno de los técnicos que asesoró a la Corte de Justicia en la causa iniciada por el cacique Dino Salas contra los desmontes ilegales en la Provincia, y que determinó la prohibición total de desmontes en cuatro departamentos salteños por espacio de más de dos años. “Incluso hoy seguimos enviando informes a la Corte, que se declaró incompetente en el tema cuando debería haber actuado a fondo”, opinó.
Actualmente, sigue vinculado a ese tema haciendo estudios científicos sobre el uso silvopastoril del bosque chaqueño, una propuesta que se viene impulsando a nivel nacional para darle un uso productivo a las zonas amarillas en el mapa del Ordenamiento Territorial. “A través de algunas tesis que dirijo o codirijo con otras cátedras, estamos evaluando la sustentabilidad de las actividades agropecuarias en la zona de Anta, pero además, viendo cómo funciona la idea de usar el bosque para la ganadería. Nosotros apostamos a que haya biodiversidad, se proteja el suelo y se pueda producir, pero queremos hacer todos los estudios que sean necesarios para verificar que lo que se propone no termine siendo un desmonte encubierto”, reflexionó.
En materia de aguas, Seghezzo y otros investigadores desarrollaron un método para evaluar la sustentabilidad en la gestión de agua y saneamiento de cualquier sistema, a través de la identificación y medición de indicadores que, por ejemplo, miden la cantidad que se extrae del ambiente, cuánto de eso llega al usuario, con qué calidad, los reclamos que se recibe, cuánta agua regresa al ambiente y con qué calidad, entre otros. “La evaluación de esos indicadores nos dicen si el sistema está enfermo o no, y adonde deben aplicarse los mayores esfuerzos y correcciones”, explicó el científico. Este método fue desarrollado para la empresa Aguas del Norte, y le permitió a la firma tener un diagnóstico bastante claro de su sistema en toda la provincia. Considerando todas las variables, la sustentabilidad de la gestión del agua y el saneamiento de Salta obtuvo una puntuación de 41.1 puntos sobre 100. “Lo bueno es que la empresa sabe dónde tiene que trabajar para mejorar esos indicadores”, señaló.
Los buenos vínculos construidos con Aguas del Norte hicieron que el equipo de Seghezzo haya desarrollado para ellos también un Plan de Seguridad del Agua y que, recientemente, hayan firmado un convenio junto a la Secretaría de Energía y el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación para optimizar el funcionamiento de la Planta Potabilizadora de Líquidos Cloacales de la zona sur de la capital. “La idea es optimizar los digestores que no están funcionando para generar gas, captarlo y usarlo para generar energía. Además, vamos a investigas que usos podemos darle a los barros que genera la planta, que creemos que podrían ser usados para la agricultura”, detalló.
Consultado sobre su mirada acerca del futuro de la investigación en Salta y el país, Seghezzo señaló que “da la sensación de que, a pesar de los cambios en otras áreas, van a continuar las principales políticas vinculadas a la Ciencia y la Tecnología. Aunque siempre estamos cortos de financiamiento, en los últimos años hemos tenido un crecimiento muy interesante en materia de recursos humanos, y esperamos poder seguir en ese camino”. También sostuvo que “soy de los que cree que la ciencia tiene que ser de calidad; pero también útil, pertinente, identificada con los local y que tenga aplicación directa en el corto plazo”. Y se defendió de cualquier posible crítica su militancia socioambiental. “Aunque algunos creen que mis posturas pueden afectar mi producción científica, soy de los que cree que los mismos procesos sobre los que se discute se puede analizar desde lo científico, y eso, en mi opinión, aporta una mirada superadora”, concluyó.
Fuente: Dossier Empresario









